A medida que aumentan en todo el mundo los casos de ansiedad, estrés y depresión, una nueva encuesta indica que cada vez más personas recurren a chatbots de IA en busca de apoyo para su salud mental, pese a las dudas sobre la calidad de los consejos que reciben.
Más de seis de cada diez personas buscan asesoramiento sobre salud mental a través de la inteligencia artificial (IA), aunque el 45% se declara insatisfecho con las recomendaciones que recibe, según una nueva encuesta de AXA e IPSOS.
La última edición del informe anual 'Mind Health Report' concluye que el 68 % de la población está potencialmente afectada por ansiedad, estrés o depresión, aunque sea en niveles leves. La cifra sube al 85% entre las personas de 18 a 24 años.
El estudio fue realizado por la aseguradora de salud AXA y la multinacional de investigación de mercados IPSOS. Analizó entrevistas a 19.000 adultos de 18 a 75 años en 18 países, realizadas entre el 12 de enero y el 16 de febrero de 2026.
Los investigadores detectaron que el 46% de las personas afirma que está pasando por dificultades o en un estado de apatía. El sentimiento más mencionado fue sentirse "abatido y triste", una respuesta citada por el 65% de los encuestados.
Los jóvenes son quienes más sufren
Por grupos de edad, las personas de 18 a 24 años son las que declaran mayores problemas. En torno al 43% está potencialmente afectado por depresión, ansiedad o estrés en niveles graves o muy graves, casi el doble de la media mundial del 26 %.
El estudio señala que los jóvenes presentan características específicas en la forma en que hablan abiertamente de salud mental, buscan ayuda y utilizan herramientas para afrontar sus dificultades.
Para Khaled El Shaarany, responsable de salud y prevención en AXA, será clave seguir de cerca cómo evoluciona este grupo de edad.
"Sin duda hay muchos estudios que todavía deben hacerse sobre este tema, pero no cuesta imaginar que un uso intensivo de las pantallas y una mayor dependencia de la tecnología están generando más aislamiento y más soledad en esta generación más joven", dijo a Euronews Health.
Qué está detrás del deterioro de la salud mental
El uso de pantallas y de la tecnología se identifica en el estudio como uno de los principales factores que perjudican la salud mental.
La encuesta calcula que la gente pasa una media de 5,1 horas al día frente a pantallas, sin contar el tiempo dedicado a trabajar, estudiar o las actividades de fin de semana.
El uso de pantallas varía de forma significativa entre países, desde 6,4 horas al día en Tailandia y Filipinas hasta 4,2 horas en Japón y 4,1 en Suiza.
Alrededor del 66 % de los encuestados asegura que el uso de pantallas afecta a su vida diaria, al menos de forma moderada, influyendo en la calidad del sueño, la concentración y los niveles de actividad física. Para el 39%, estos efectos se describen como "extremos".
"La gente admite que el uso que hace de las pantallas afecta a múltiples aspectos de su vida, y más de un tercio afirma que incrementa el aislamiento social", explicó Sophie Morin, directora de cuentas en asuntos públicos de IPSOS, a 'Euronews Health'.
Tecnología, parte del problema o parte de la solución
El estudio identifica varios obstáculos que impiden acceder a la atención en salud mental, entre ellos el coste y la falta de tiempo.
"Lo preocupante es que, entre las personas que están pasando por dificultades, el 43% declara no haber recibido ayuda profesional en los últimos 12 meses, y esa cifra es bastante alarmante", señaló Morin.
"No buscaron ayuda porque muchas de ellas, todavía más de una cuarta parte, consideran que no necesitan atención médica", añadió.
Además de la atención médica profesional, el estudio concluye que cada vez más personas recurren a soluciones de autocuidado, como la actividad física, el apoyo de familiares y amigos y la IA.
Un 63% de los participantes afirma utilizar herramientas basadas en IA, como ChatGPT y otros bots, para cuestiones relacionadas con la salud mental.
En torno al 38% dice confiar más en las plataformas de IA que en los profesionales de la salud mental, aunque la mayoría de quienes usan estas herramientas reconoce no estar satisfecho con las respuestas que ofrecen los chatbots.
"Tenemos que ser extremadamente cuidadosos para no presentar la IA como algo nefasto para la salud mental", subrayó El Shaarany.
"Es muy importante insistir en ello, porque la IA está disponible las 24 horas del día, es gratuita y está en tu teléfono cuando estás solo a las 23:00 o a la 1:00 en tu habitación y no te encuentras bien", añadió.
Dijo que es en esos momentos cuando puede ser "extremadamente importante" poder contar con alguien, o algo, con quien interactuar.
No obstante, El Shaarany insistió en que usar chatbots de IA para apoyo en salud mental no significa necesariamente recurrir a plataformas de uso general.
"Si usas ChatGPT o Gemini, son modelos de IA generales que no están diseñados para eso. Es como hablar con un amigo que sabe algo del tema, pero no con un médico", afirmó.
"Imagina que eres un adolescente, tienes ansiedad, sufres palpitaciones o te preocupa tu ritmo cardíaco y preguntas a la IA qué puede ser. La respuesta puede ser una lista de 20 posibles causas, algunas de ellas muy graves", recalcó El Shaarany.
"Eso no va a ayudar a tu ansiedad, aunque la información en sí misma sea científicamente precisa".
Según El Shaarany, las plataformas de IA necesitan contar con las barreras de seguridad necesarias para identificar señales de alarma que requieran un tratamiento específico o disponer de mecanismos para derivarlas y alertar a los profesionales médicos adecuados.