Europa ante la eutanasia: cómo regulan los países la ayuda médica para morir y la muerte asistida
El caso de Noelia Castillo, una española de 25 años que recibió la eutanasia tras una larga batalla judicial, ha reavivado el debate sobre los cuidados al final de la vida. Castillo, que quedó parapléjica tras intentar quitarse la vida en 2022 después de sufrir una agresión sexual, recibió la eutanasia el jueves 26 de marzo en un centro sanitario cercano a Barcelona.
El caso ha desatado polémica en toda España, ya que su padre inició un recurso judicial respaldado por el grupo conservador Abogados Cristianos, alegando que la joven no tenía la capacidad mental necesaria para tomar esta decisión.
Tras un procedimiento judicial de 20 meses, en el que intervinieron el Tribunal Supremo, el Tribunal Constitucional y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, todas las resoluciones avalaron la decisión de Castillo.
En España la eutanasia y el suicidio asistido se legalizaron en 2021. Los pacientes deben padecer una enfermedad grave e incurable, o una dolencia grave, crónica y discapacitante acreditada por el médico responsable.
Deben presentar dos solicitudes, de forma voluntaria y sin presión externa, con un intervalo mínimo de 15 días naturales entre ambas. Otros países europeos que permiten que la eutanasia sea practicada por médicos son Bélgica, Luxemburgo y Países Bajos.
¿Cómo se regula la muerte asistida en Europa?
Países Bajos
Países Bajos fue en 2002 el primer país del mundo en legalizar la eutanasia. La ley permite la eutanasia cuando un paciente sufre de forma insoportable y sin perspectiva de recuperación. Esto se aplica tanto a enfermedades psiquiátricas como físicas.
La legislación neerlandesa exige que los médicos cumplan varios criterios antes de practicar la eutanasia, deben asegurarse de que la petición del paciente es voluntaria y está bien meditada y de que su sufrimiento es insoportable y sin expectativas de mejora. También deben informar al paciente de su situación y su pronóstico, concluir que no existe una alternativa razonable y solicitar la consulta de un médico independiente.
Bélgica
Bélgica despenalizó la eutanasia en 2002 bajo circunstancias específicas. El procedimiento debe ser solicitado por el propio paciente, que en el momento de la petición debe estar en plenas facultades mentales y ser consciente. El paciente debe padecer una enfermedad médica terminal y un sufrimiento físico y/o psicológico persistente e insoportable que no pueda aliviarse.
Luxemburgo
En 2009 Luxemburgo aprobó una ley sobre eutanasia y suicidio asistido, que ofrece a los pacientes la posibilidad de morir si su sufrimiento se considera insoportable. Para solicitar el procedimiento, el paciente debe padecer una enfermedad incurable derivada de un accidente o de una dolencia. La petición debe formularse cuando el paciente está consciente, es mayor de edad y capaz de tomar sus propias decisiones sin presiones externas.
Austria
Austria permite la muerte asistida desde 2022. El modelo austríaco solo admite estrictamente la ayuda para morir de forma voluntaria, en la que el paciente debe autoadministrarse la medicación, dispensada por una farmacia tras un riguroso proceso de validación.
El acceso se limita a personas adultas con capacidad de decisión que padezcan una enfermedad grave, incurable y permanente que provoque una "limitación permanente del modo de vida".
¿Qué países se plantean legalizar la muerte asistida?
En Francia, el presidente Emmanuel Macron se comprometió, tras su reelección en 2022, a presentar una ley sobre muerte asistida. La propuesta ha estado rodeada de polémica desde que se presentó oficialmente en 2024. Desde entonces, el texto ha ido y venido entre la Asamblea Nacional y el Senado. El proceso sigue abierto, y el siguiente paso es una segunda lectura en el Senado.
El Parlamento portugués aprobó en 2023 una ley sobre eutanasia y muerte asistida, pero aún no ha entrado en vigor. Ha sido vetada en dos ocasiones por el presidente portugués y recurrida ante el Tribunal Constitucional del país. El año pasado, el Gobierno maltés puso en marcha una consulta pública sobre la eutanasia voluntaria asistida para decidir si presentaba una propuesta legislativa.
En Eslovenia, un referéndum consultivo celebrado en 2024 respaldó la muerte asistida, que la Asamblea Nacional convirtió en ley en 2025. Sin embargo, en un segundo referéndum vinculante a finales del año pasado, el 53 % de los votantes rechazó la norma. Su aplicación quedará ahora suspendida durante al menos un año.