La Comisión Europea presenta la iniciativa 'Un viaje, un billete, todos los derechos' para unificar las reservas ferroviarias transfronterizas. El plan busca crear una plataforma única con derechos unificados de compensación antes de 2029, aunque se enfrenta a la resistencia de los operadores.
Los ferrocarriles europeos están a punto de modernizarse, al menos sobre el papel. La Comisión Europea ha presentado su propuesta 'Un viaje, un billete, todos los derechos'. Apunta a uno de los mayores quebraderos de cabeza de los viajes en tren, la fragmentación de las reservas transfronterizas.
Con el sistema actual, un viaje de Bruselas a Viena obliga a combinar billetes de varios operadores en distintas páginas web. Cada uno aplica normas diferentes y no ofrece protección si un retraso provoca la pérdida de una conexión.
El paquete de la Comisión permitiría a los pasajeros buscar, comparar y comprar un único billete que cubra todos los tramos de un viaje transfronterizo. Incluye plenos derechos a ser reencaminados y a recibir compensaciones si algo sale mal. Serían los operadores, y no los pasajeros, quienes gestionen las incidencias.
El plan también exige un intercambio de datos estandarizado entre operadores ferroviarios y plataformas de venta, así como una presentación neutral de las opciones de viaje, con clasificaciones según sus emisiones de carbono.
La propuesta pasa ahora al Parlamento y al Consejo. La resistencia de los grandes operadores ferroviarios ya va en aumento y siguen sin resolverse aspectos clave sobre el intercambio de datos y la responsabilidad.
Si el Parlamento y el Consejo la aprueban, las nuevas normas podrían entrar en vigor antes de 2029.