Un ornitólogo neerlandés es sospechoso de ser el paciente cero del brote de hantavirus que se ha propagado entre pasajeros de un crucero. Pero cómo y dónde contrajo el virus?
Denominado 'caso 1' en el boletín sobre brotes epidémicos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), es la primera persona que murió tras infectarse con hantavirus en el crucero MV Hondius. Está considerado oficialmente un 'caso probable', ya que no se realizaron pruebas microbiológicas para confirmar la causa de su enfermedad.
Él y su esposa embarcaron en el crucero en Ushuaia, Argentina, el uno de abril, después de más de tres meses de viaje por Argentina, Chile y Uruguay. Según la OMS, comenzó a presentar síntomas el seis de abril y murió a bordo el 11 de abril.
El 4 de mayo, casi un mes después de su muerte, la OMS anunció que reaccionaba ante un posible brote de hantavirus en el barco, que en ese momento se encontraba frente a las costas de la nación insular africana de Cabo Verde.
El caso 2, "una mujer adulta que había estado en estrecho contacto con el caso 1", abandonó el barco en Santa Elena el 24 de abril con síntomas gastrointestinales. Su estado empeoró durante un vuelo a Johannesburgo, Sudáfrica, el 25 de abril, y murió al día siguiente en una clínica de Johannesburgo. Las pruebas microbiológicas confirmaron una infección por el hantavirus Andes, el único hantavirus conocido capaz de transmitirse entre seres humanos.
Esquelas en un periódico local neerlandés
Medios estadounidenses han identificado a la pareja. Según informaciones del 'New York Post', los casos 1 y 2 son un matrimonio neerlandés, Leo Schilperoord, 70 años, y su esposa Mirijam, 69, ambos ornitólogos jubilados. El periódico local de su ciudad, Haulerwijk, en el norte de Países Bajos, publicó esquelas en las que figuran las correspondientes fechas de fallecimiento.
"Durante su viaje de regreso tras un recorrido por Sudamérica, nos entristeció profundamente conocer el fallecimiento de nuestros vecinos. Sus muertes, tan próximas en el tiempo, nos conmueven profundamente. Deseamos a su familia y seres queridos mucha fuerza en estos momentos tan difíciles", se lee en una de las esquelas publicadas por la Asociación de Vecinos local.
Hipótesis sobre el origen del contagio
En los días previos a embarcar en el crucero, la pareja visitó un vertedero en Ushuaia, en el sur de Argentina, conocido por atraer a observadores de aves. Una de las hipótesis es que el contagio pudo producirse allí.
Las autoridades locales han rechazado esta versión, que, según la prensa, funcionarios nacionales de sanidad habrían difundido de forma anónima a Associated Press, alegando que nunca han registrado ni un solo caso de hantavirus, y menos aún de la variante Andes, en la zona del vertedero de Tierra del Fuego, en Argentina.
Juan Facundo Petrina, director general de Epidemiología y Salud Ambiental de la provincia, declaró a Associated Press que la especie de roedor responsable de transmitir el virus no está presente en la región.
El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) señala que la hipótesis actual es que al menos un pasajero estuvo expuesto al virus Andes mientras permanecía en Argentina o Chile antes de embarcar. Añade que ese pasajero podría haber transmitido posteriormente el virus a otras personas a bordo.
Un largo periodo de incubación
El hantavirus se transmite normalmente por contacto con excrementos de roedores y no se contagia con facilidad de persona a persona. Sin embargo, el virus Andes, un hantavirus que se encuentra principalmente en Sudamérica y que está vinculado al brote del crucero, puede, en casos poco frecuentes, propagarse entre humanos. Los síntomas, como fiebre, escalofríos y dolores musculares, suelen aparecer entre una y ocho semanas después de la exposición, según la OMS.
Puede causar una grave infección pulmonar denominada síndrome pulmonar por hantavirus, que puede agravarse rápidamente y poner en peligro la vida. En entornos sanitarios ya se han documentado infecciones secundarias entre profesionales de la salud, aunque siguen siendo poco frecuentes. La transmisión parece más probable en la fase inicial de la enfermedad, cuando se considera que el virus es más contagioso.
La OMS también señala que las pruebas siguen siendo limitadas debido a la escasez de brotes con transmisión sostenida de persona a persona. Tanto la OMS como el ECDC señalan que el riesgo para la población general es bajo, ya que el virus Andes solo se propaga entre personas en contextos de contacto muy estrecho.