En Francia, los centros sanitarios intentan extraer lecciones de la reciente ola de calor extremo mientras se espera otra a partir de mediados de la próxima semana.
En Francia, tras una ola de calor de intensidad excepcional y cerca de 1.000 muertes más de lo normal registradas en el país, los hospitales se preparan para afrontar una nueva ola de calor, prevista para mediados de la próxima semana.
Durante el episodio anterior, los centros sanitarios estuvieron sometidos a una fuerte presión, con un aumento muy importante de las admisiones y una falta de equipos adaptados a las temperaturas extremas.
"Esta semana ha sido horrible para todo el personal hospitalario, no solo para enfermeras y médicos, sino para todos los trabajadores del hospital, que han estado movilizados las 24 horas del día, los siete días de la semana, porque teníamos que encontrar nuevas soluciones en un plazo muy corto. Pensábamos que estábamos preparados, pero en realidad no lo estábamos", declara Cédric Lussiez, director del hospital Paris Sacley**,** en Orsay.
El responsable hospitalario explica que esta crisis ha puesto de manifiesto varias carencias en la organización de los centros de salud y asegura que se han sacado lecciones de este episodio: "La primera, por supuesto, es que hay que adaptar los edificios. Por ello hemos empezado instalando aire acondicionado".
"También hemos cambiado la forma en que conservamos algunos de nuestros medicamentos, guardándolos en espacios mantenidos a baja temperatura. Además hemos reorganizado ciertos servicios especialmente expuestos a estas altas temperaturas. Así, a partir de hoy, por ejemplo, trasladamos el servicio de geriatría a este nuevo hospital", agrega.
Ante la urgencia, los equipos médicos también han desviado algunos equipos de su uso habitual. Se han requisado camillas de ducha, normalmente destinadas a la higiene de personas con discapacidad física, para tratar casos de hipertermia grave.
"Los hemos utilizado para la ola de calor, al igual que bañeras que hemos destinado al SMUR" (Servicio móvil de urgencias y reanimación). "Las llenamos de hielo y colocamos allí al paciente con hipertermia", explica Emmeline Joly, directora adjunta del hospital.
Un plan de inversión de 100 millones de euros y 30.000 aparatos de aire acondicionado
Sébastien Lecornu ha anunciado una inversión de 100 millones de euros a partir de este verano, destinada a los centros sanitarios más expuestos al calor. El primer ministro francés también ha prometido 30.000 aparatos de aire acondicionado, cuyas primeras entregas están previstas para comienzos de la próxima semana.
Estos anuncios se consideran, no obstante, insuficientes y tardíos por el partido ecologista, que tiene previsto presentar próximamente una moción de censura contra el Gobierno.
La portavoz del Ejecutivo, Maud Bregeon, reaccionó el miércoles, afirmando que una medida así "no detendrá el cambio climático".