El anteproyecto de ley, muy criticado por todo el sector y que aún debe aprobarse en el Congreso, establece mejoras matizables en las condiciones de los estudiantes. La Asociación MIR España (AME) admite el avance pero considera insuficientes las medidas.
El Ministerio de Sanidad ha añadido una pata extra a su reforma del Estatuto Marco médico (la cual ha provocado huelgas en todo el Estado y críticas a ambos lados del espectro ideológico dentro del sector) focalizada en las condiciones de los MIR, los médicos residentes.
Según el anuncio de la ministra García, próxima candidata a la Comunidad de Madrid por Más Madrid, el Ministerio pretende reducir las guardias de 24 horas de los MIR y otros especialistas a un máximo de 17, sin que puedan hacer más de cuatro al mes (máximo 68 horas mensuales) o una jornada estándar posterior; fijar jornadas ordinarias de 35 horas semanales; mejorar sus complementos salariales (progresivo según sus años de experiencia) y que conozcan sus rotaciones con dos meses de antelación.
Este último punto, advierten fuentes médicas, será complejo de cumplir ya que no hay muchos facultativos en determinados servicios que conozcan sus turnos con esa antelación. De salir adelante, insisten, cambiaría completamente el día a día de los hospitales grandes, que ahora mismo dependen de la sobreutilización y el abuso de los MIR, y crearía condiciones dispares entre los profesionales veteranos y los estudiantes.
El Ministerio pretende que entre jornadas deba haber al menos 12 horas continuas, para matizar a continuación que si el servicio lo requiere, no ocurrirá este supuesto. El profesional deberá ser compensado "en máximo 14 días".
Dichas "necesidades" del servicio, redactadas en el estatuto marco actual y que se pretende aprobar bajo el nuevo anteproyecto de ley, son las que preocupan a los profesionales, ya que muchas de las condiciones laborales que deberían tener garantizadas se incumplen bajo la justificación de que Gerencia requiere de su presencia.
Esto se puede comprobar en el propio artículo 97 del anteproyecto, que establece que si no se puede garantizar la atención continuada adecuada, y "siempre que existan razones organizativas o asistenciales que así lo justifiquen, podrá superarse la duración máxima" de la jornada.
Los profesionales reclaman varias medidas que no ven incluidas en la reforma de García, médica anestesista y perteneciente a la pata minoritaria del Gobierno por Sumar. Entre ellas, que las guardias coticen a la Seguridad Social y que se contemple un plus de nocturnidad o días de descanso tras hacer varios turnos seguidos, como ocurre en convenios como el de la Policía Nacional.
También piden la creación de una categoría profesional específica para médicos, una jornada máxima de 35 horas semanales (como ahora promete García para los MIR) y que cualquier exceso laboral se considere voluntario y retribuido. Así mismo, solicitan la implantación de un sistema de jubilación anticipada voluntaria, total o parcial, y la prohibición de la movilidad forzosa.
La Asociación MIR España (AME) considera que las nuevas jornadas de guardias y descansos y las mejoras retributivas propuestas por Sanidad suponen "un avance", pero son "insuficientes" porque no acabarán con su precariedad.