Un nuevo estudio estadounidense concluye que las muertes en carretera aumentan un 15% en los días en que se lanzan grandes álbumes de artistas como Taylor Swift y Bad Bunny y se dispara la música en streaming.
Un nuevo estudio realizado en Estados Unidos sugiere que las muertes en accidentes de tráfico aumentan cuando se dispara la reproducción de música en 'streaming'. Los investigadores comprobaron que el número de fallecidos en carretera fue un 15,1 % más alto en los días en que se lanzaron grandes álbumes musicales que en los días anteriores y posteriores.
Los autores señalan que el uso de smartphones para escuchar música en 'streaming' podría ser una fuente de distracción al volante que pasa desapercibida. Subrayan, no obstante, que el estudio no demuestra que la música en 'streaming' causara directamente esas muertes adicionales.
El estudio, publicado en JAMA Network Open (fuente en inglés), analizó 233.809 muertes en accidentes de tráfico en Estados Unidos entre 2017 y 2022, a partir de datos del sistema Fatality Analysis Reporting System.
Swift, Drake y Bad Bunny estrenan nuevos álbumes
Los investigadores se centraron en las fechas de lanzamiento de los diez grandes álbumes que registraron el mayor número de escuchas en 'streaming' durante su primer día en el periodo analizado.
Entre ellos figuraban algunos de los lanzamientos más importantes de los últimos años, como los álbumes 'Midnights' y 'Red (Taylor's Version)' de Taylor Swift, 'Certified Lover Boy' de Drake, 'Un Verano Sin Ti' de Bad Bunny, 'Mr. Morale & the Big Steppers' de Kendrick Lamar y 'Harry's House' de Harry Styles.
A continuación compararon el número de fallecidos en carretera en los días en que esos álbumes se pusieron a disposición en las plataformas de 'streaming' con las muertes registradas en los diez días anteriores y posteriores a cada lanzamiento.
Este enfoque ofrecía lo que los investigadores describen como una especie de experimento natural.
Las fechas de publicación de los álbumes las fija la industria musical, no las condiciones de la carretera ni los riesgos de tráfico. Así, cuando sale un disco muy esperado, puede provocar un aumento repentino de la reproducción de música en 'streaming' sin estar directamente vinculado a factores como la meteorología o el estado de la circulación.
Esto permite preguntarse si al mismo tiempo cambia también algo más.
Las muertes en carretera aumentan a la vez que el 'streaming'
En los diez días de lanzamiento de los álbumes se registró una media de 123,3 millones de reproducciones de música, frente a los 86,1 millones de escuchas de los días anteriores y posteriores, un aumento de en torno al 43 %.
Las muertes en accidentes de tráfico también aumentaron. Los investigadores contabilizaron una media de 139,1 fallecidos en los días de lanzamiento, frente a 120,9 en los días de referencia, es decir, unas 18 muertes más al día, un 15,1 % adicional.
En conjunto, los investigadores estiman que en esos diez días de lanzamiento murieron en accidentes de tráfico unas 182 personas más de las que cabría esperar según los datos de los días anteriores y posteriores.
No se trata solo de escuchar música
Los resultados no apuntan a que escuchar música en el coche sea, por sí mismo, algo peligroso. Más bien, los investigadores se interesaron por la posibilidad de que los smartphones generen un tipo distinto de distracción.
Poner una lista de reproducción ya conocida exige poca interacción, pero buscar un álbum recién publicado puede ser distinto. El conductor puede desbloquear el teléfono, abrir una aplicación de 'streaming', buscar a un artista, navegar por el álbum y elegir una canción.
Cada uno de esos gestos desvía la atención de la carretera.
El aumento de las muertes en carretera fue más acusado entre los conductores jóvenes y los hombres. También fue mayor en los accidentes con un solo ocupante y en los vehículos equipados con sistemas de infoentretenimiento.
Estos patrones pueden aportar pistas sobre el papel de la distracción, y sugieren que la interacción con la tecnología al volante, más que el hecho de escuchar música, puede formar parte del problema.
Poner a prueba el 'efecto viernes'
La mayoría de los grandes lanzamientos de álbumes se concentran en viernes, lo que introduce una complicación evidente.
Los viernes pueden presentar patrones de tráfico distintos al resto de la semana y podrían asociarse a un número diferente de accidentes, al margen de qué discos salgan al mercado.
Por ello, los investigadores realizaron análisis adicionales centrados específicamente en los viernes, y el aumento de las víctimas mortales se mantuvo.
También llevaron a cabo pruebas de placebo usando fechas y viernes seleccionados al azar. En la mayoría de esas simulaciones, el repunte de muertes en carretera fue menor que el efecto observado en torno a las fechas reales de lanzamiento de los álbumes.
Estas pruebas refuerzan la hipótesis de que la asociación no se debe simplemente a fluctuaciones aleatorias ni al hecho de que muchos lanzamientos se concentren en viernes.
Limitaciones del estudio
Los investigadores no saben si las personas fallecidas en los accidentes estaban realmente escuchando música en 'streaming', utilizando su smartphone o interactuando con un sistema de infoentretenimiento en ese momento.
El estudio solo muestra que coincidieron tres fenómenos: grandes lanzamientos de álbumes, un fuerte aumento de la música en 'streaming' y un repunte de las muertes en accidentes de tráfico. Eso no significa que uno cause necesariamente al otro.
Otros factores podrían haber contribuido al incremento. Y, al tratarse de un estudio observacional, no puede establecer un vínculo causal directo entre la música en 'streaming' y los accidentes mortales.
Por ello, los autores describen la reproducción de música en línea a través de smartphones como un posible factor que contribuye a la conducción distraída, más que como la causa demostrada de las muertes.
La distracción al volante es un problema en aumento
Pese a todo, las conclusiones ponen de relieve cómo está cambiando la conducción distraída a medida que los smartphones se integran cada vez más en la vida cotidiana.
Desde hace años, los conductores se enfrentan a distracciones como ajustar la radio o cambiar un CD. Los smartphones han añadido una gama mucho más amplia de posibles interferencias.
Con los smartphones compitiendo de forma constante por la atención de las personas, la conducción distraída ya no se limita a enviar mensajes o hacer llamadas. A veces puede empezar con algo tan cotidiano como querer escuchar el nuevo álbum de Taylor Swift.