Medsafe concede licencias a dos psiquiatras para recetar la sustancia a pacientes con trastorno de estrés postraumático grave. En este 2026, el país se convierte en el segundo del mundo tras Australia en permitir la terapia asistida, pese a las objeciones previas de la FDA.
Dos psiquiatras neozelandeses han obtenido autorización para recetar MDMA de grado farmacéutico a pacientes con trastorno de estrés postraumático grave (TEPT), lo que convierte al país en el segundo del mundo, después de Australia en 2023, en autorizar el uso clínico de esta droga recreativa.
El organismo regulador de medicamentos de Nueva Zelanda, Medsafe, concedió las autorizaciones al doctor Gary Wynn, de Wellington, y al doctor Tom Paterson, de Auckland, que pasaron más de un año superando el proceso regulador.
"El TEPT destruye vidas y es difícil de tratar", dijo el vice primer ministro David Seymour, que el año pasado respaldó una autorización similar para la psilocibina, el compuesto activo de las setas alucinógenas, para tratar la depresión grave.
"MDMA puede resultar muy eficaz para tratarlo mediante terapias asistidas con psicodélicos", añadió, y subrayó que Nueva Zelanda sigue comprometida con ampliar el acceso a 'tratamientos innovadores'.
El TEPT se desarrolla después de que una persona sufre o se ve amenazada por acontecimientos traumáticos como combates, agresiones sexuales o muertes súbitas.
En la mayoría de países, las opciones farmacológicas disponibles se limitan a dos antidepresivos que pueden tardar tres meses en hacer efecto y ofrecen resultados desiguales.
Las pruebas que respaldan la autorización y por qué Estados Unidos dice no
La autorización se basa en las pruebas de dos ensayos internacionales clave de fase tres, realizados por la organización estadounidense Multidisciplinary Association for Psychedelic Studies (MAPS) y patrocinados por su filial de beneficio público Lykos Therapeutics.
En el primero, publicado en 2021, el 88% de los participantes con TEPT grave que recibieron terapia asistida con MDMA mostró una mejora clínicamente significativa y el 67% dejó de cumplir los criterios diagnósticos de este trastorno.
Un segundo ensayo, realizado en 2023 con participantes con TEPT de moderado a grave, constató que el 71,2% de quienes fueron tratados con MDMA ya no cumplían los criterios diagnósticos de este trastorno al final del estudio.
Pese a estos resultados, la agencia estadounidense del medicamento (FDA) rechazó autorizar la terapia en 2024 alegando que las pruebas sobre su seguridad y eficacia eran insuficientes.
Los reguladores expresaron su preocupación por que los participantes que ya habían consumido MDMA generasen un sesgo de expectativas, lo que complicó la interpretación de los datos del ensayo.
El Ministerio de Sanidad de Nueva Zelanda señaló que el nuevo tratamiento estará estrictamente controlado y combinará MDMA con psicoterapia en un entorno clínico, en lugar de dispensarse en dosis para tomar en casa.
"El tratamiento se lleva a cabo en un entorno clínico controlado bajo la supervisión de un psiquiatra autorizado y forma parte de un plan terapéutico integral", explicó el Ministerio, que añadió que los pacientes deben tener 18 años o más.