El representante comercial estadounidense Jamieson Greer afirmó que la alineación del Reino Unido con la UE complica la ampliación del acuerdo comercial del año pasado, mientras el nuevo primer ministro Andy Burnham sopesa estrechar los lazos con Bruselas.
El representante de Comercio de Estados Unidos, Jamieson Greer, aseguró que el hecho de que el Gobierno británico siga ajustándose a las normas de la UE supone "un problema" para el objetivo del país de ampliar el acuerdo comercial cerrado el año pasado con la Administración del presidente Donald Trump.
Estas declaraciones llegan mientras el primer ministro británico, Andy Burnham, busca reforzar los esfuerzos de su predecesor, Keir Starmer, para forjar una cooperación más estrecha con la Unión Europea tras el Brexit.
Preguntado por si el Reino Unido está aprovechando la "libertad" que le dio su salida de la UE a comienzos de esta década, Greer respondió al 'Financial Times': "No, no lo está".
Según explicó, "en mis conversaciones con el Reino Unido les digo: 'Oye, ya sois libres de la UE, ¿por qué no flexibilizáis un poco, aceptáis productos fabricados según las normas estadounidenses, aceptáis productos agrícolas elaborados según las normas estadounidenses?'".
Añadió que "ellos responden: 'Bueno, tenemos que esperar a ver qué dice la UE al respecto'. Eso es un problema para nosotros y nos plantea dificultades".
Durante una visita a Londres esta semana, el presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó que París y Londres "siguen abiertos a hablar de todo, incluido avanzar en el relanzamiento de la relación del Reino Unido con la Unión Europea".
Se espera que antes de final de año se celebre una cumbre clave entre la UE y el Reino Unido.
Burnham declaró el miércoles a los periodistas que desde el Brexit "la gente aquí está harta de la falta de visión y ve que necesitamos trabajar de forma más estrecha".
Burnham dijo también esta semana en el Parlamento británico, en su primer discurso como primer ministro, que el Brexit había contribuido a la debilidad del crecimiento económico del Reino Unido.
Trump y Starmer anunciaron en mayo de 2025 un acuerdo comercial en virtud del cual Washington redujo los aranceles a los coches de lujo británicos y al acero y el aluminio, después de que el presidente estadounidense lanzara una batería de aranceles contra países de todo el mundo.
El Gobierno británico insistió en que el acuerdo para permitir la entrada de más productos agrícolas estadounidenses, incluido etanol y carne de vacuno de Estados Unidos, no rebajaría las normas alimentarias británicas, en medio de la preocupación por el pollo estadounidense tratado con cloro y la presencia de hormonas en la carne de vacuno estadounidense.
El Reino Unido también ha alcanzado un acuerdo para evitar los aranceles estadounidenses a los medicamentos a cambio de aceptar precios más altos para determinados fármacos.