La Comisión Europea presentará pronto su nueva estrategia ártica y decidirá si mantiene o elimina su postura de 2021 sobre nuevas prospecciones de petróleo y gas en el Alto Norte, que la Agencia Internacional de la Energía y Noruega piden revisar.
Se espera que la Unión Europea tome una decisión de última hora sobre la prohibición de nuevas exploraciones de petróleo y gas en el Ártico durante una reunión semanal de los veintisiete comisarios del bloque en octubre, según dos responsables de la UE que hablaron con 'Euronews' bajo condición de anonimato.
Informaciones previas apuntaban a que la UE estudia levantar su prohibición de nuevas perforaciones en el Ártico en la revisión de su estrategia ártica de 2021, en un momento en que el bloque soporta una crisis energética desencadenada por el cierre del estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del gas y el petróleo mundiales.
El Ártico se ha convertido en un espacio cada vez más disputado debido a sus abundantes reservas de petróleo y gas y a sus materias primas críticas, componentes esenciales para las tecnologías limpias y los sistemas de Defensa que están muy demandados.
Rusia y China han incrementado su actividad en la región, entre otras cosas a través de la Ice Silk Road, una ruta marítima ártica regular que conecta puertos orientales como Ningbo con nodos europeos.
La retórica de línea dura procedente de Estados Unidos que aspira a "adquirir" Groenlandia también ha inquietado a Europa, lo que ha llevado al bloque a revisar su estrategia ártica de 2021, con mayor énfasis en la Defensa y en el potencial económico de la región, aunque los pueblos indígenas del Ártico puedan mostrarse escépticos ante sus resultados.
La perforación de petróleo y gas en el Ártico es quizá uno de los principales puntos de fricción de la próxima estrategia de la UE, que en 2021 adoptó una postura firme en contra, declarando su compromiso de garantizar que "el petróleo, el carbón y el gas se queden en el subsuelo".
A grandes rasgos, Alemania, Suecia y Finlandia respaldaron la posición de la Comisión. Dinamarca tuvo que buscar un delicado equilibrio, apoyando las ambiciones verdes de la UE pero con capacidad limitada para imponerlas en Groenlandia, su región autónoma, que controla sus propios vastos recursos minerales, incluidas las importantes reservas de petróleo y gas aún no descubiertas que se estiman en la zona.
En aquel momento, la Comisión propuso desarrollar una obligación jurídica multilateral para prohibir nuevas exploraciones de petróleo y gas en el Ártico y las regiones contiguas, una propuesta respaldada por Alemania, pero la estrategia ha seguido siendo en última instancia un compromiso político no vinculante.
Prohibir o no prohibir
El cambio de enfoque de la UE respecto a la perforación en el Ártico fue retomado recientemente por el director de la Agencia Internacional de la Energía, Fatih Birol, que instó al bloque a reconsiderar su prohibición de nuevos proyectos de exploración de petróleo y gas en la región, alegando preocupaciones por la seguridad del suministro.
Las estimaciones apuntan a que la guerra liderada por Estados Unidos contra Irán le ha costado a la UE 60.000 millones de € adicionales en combustibles fósiles importados durante los primeros 100 días del conflicto.
A diferencia de 2021, la decisión de prohibir o no la perforación de petróleo y gas en el Ártico es "un asunto de sí o no" que decidirá el Colegio de Comisarios, es decir, el equipo de veintisiete máximos dirigentes políticos al frente de la Comisión, según un responsable de la UE.
Pese a la petición de la AIE y a las intensas presiones de Noruega, que posee vastos yacimientos de petróleo y gas en el mar de Barents, para que se elimine la prohibición, "lo más probable es que la posición de la UE siga siendo la misma", señaló a 'Euronews' un segundo responsable de la UE.
No obstante, dado el carácter no vinculante de la estrategia, la decisión final quedará en manos de los propios países. "Puedo decirle que muchos Estados miembros que no son países árticos han mostrado un enorme interés por la estrategia", afirmó el primer responsable de la UE.
Paal Frisvold, coordinador de la ONG Alliance to Preserve the Moratorium on Oil Drilling in the Arctic, afirmó que, pese a la falta de instrumentos jurídicos, el peso político de esta posición afectará a los planes y estrategias de otras regiones.
Aun así, mientras la UE aspira a desempeñar un papel geopolítico mayor en el Ártico, su principal herramienta sigue siendo una estrategia no vinculante, que deja a Bruselas dependiendo de la capacidad de persuasión, el dinero y la cooperación de los países que controlan realmente la región.
La postura firme de Noruega
Con la nueva estrategia en el horizonte y el aumento del temor a la escasez de gas y petróleo de cara al invierno, Noruega, país ajeno a la UE y principal proveedor de gas natural del bloque, afirmó recientemente que seguirá explorando petróleo y gas con independencia de la posición de la UE.
"En el contexto geopolítico y de seguridad actual, y a la vista de la situación de los recursos, creo que mantener la actividad en el mar de Barents sirve tanto a los intereses noruegos como a los europeos", declaró recientemente a Reuters el ministro de Energía noruego, Terje Aasland.
Frisvold restó importancia a las declaraciones del ministro Aasland y señaló que las políticas de la UE que impulsan la transición climática y energética, como la electrificación y el paso a energía limpia producida localmente, podrían dar lugar a "activos varados" si Noruega decide invertir en nuevas exploraciones.
"De aquí a 2040, estas políticas podrían reducir la demanda de gas de la UE en torno a dos tercios. Eso es importante cuando los nuevos descubrimientos en el norte del mar de Barents pueden tardar de 15 a 20 años en entrar en producción.
Los yacimientos que se descubran hoy corren el riesgo de empezar a producir justo cuando la demanda europea de gas caiga en picado, lo que plantea un riesgo evidente de activos varados", señaló Frisvold a 'Euronews'.
Grunde Almeland, miembro del Parlamento noruego, el Storting, evitó especular sobre la decisión final de la UE, pero instó al bloque a mantener su oposición a nuevas perforaciones de petróleo y gas en el Ártico.
"El Ártico es una región extremadamente vulnerable y ya se ve muy afectada por el cambio climático. Debemos proteger este entorno único, no abrir nuevas zonas a la extracción de combustibles fósiles", declaró Almeland a 'Euronews'.
"Ampliar la producción de petróleo y gas en el Ártico tampoco es una forma sostenible de abordar las necesidades energéticas a largo plazo de Europa. Noruega debe ayudar a Europa a acelerar la transición hacia la energía limpia en lugar de presionar para que se realicen más perforaciones en el Ártico".
Potencial económico frente a pueblos indígenas
Según el primer responsable de la UE, que participa en la estrategia ártica, la idea general es fijar prioridades para el papel de la UE en el Ártico e identificar inversiones potenciales que puedan cofinanciarse con el presupuesto comunitario. Los elementos económicos y de Defensa tendrán un peso destacado en la estrategia, añadió el responsable.
Mikael Janson, director de la North Sweden European Office, donde coordina una red de catorce regiones del Ártico europeo del norte de Suecia, el este y el norte de Finlandia y el norte de Noruega, expresó su preocupación por que las próximas conversaciones sobre el Ártico "vuelvan a perder de vista" las perspectivas locales y regionales.
"En general, todos coinciden en la ventaja competitiva de las regiones árticas para atraer inversiones en la transformación ecológica mundial y en la defensa de la integridad del área en la pugna global por el poder que todos observamos", declaró Janson a 'Euronews'.
"Debe ir de la mano de inversiones sociales que lleguen a todas las partes de las comunidades y que tengan en cuenta los intereses y el potencial de los pequeños actores. Lo que echamos en falta en la política ártica de la UE es una respuesta coherente de la UE: una parte de las instituciones europeas entabla un diálogo con los pueblos indígenas, mientras otra hace hincapié en un enfoque de 'dig it up, babe' (desentiérralo, nena) que acaba materializándose en nuestra realidad a nivel local".