La comunidad Most Traveled People (MTP) reunió en Portugal a unas 200 personas que se toman muy en serio eso de viajar. La mitad de ellos ya ha estado en todos los países reconocidos por la ONU.
Jack Wheeler muestra con orgullo el pasaporte expedido en los años sesenta, entre todos los pasaportes que ha tenido a lo largo de su vida. Ha traído los documentos para demostrar que ya ha visitado todos los países del mundo.
"Hace unos 20 años, mi mujer me preguntó en cuántos países había estado. Al final, había estado en 140. Y ella dijo: '¿Por qué no visitarlos todos?'", explica Wheler, un estadounidense que vive con su mujer en Portugal.
"Lo convertí en un juego. Cuando iba a algún sitio, también visitaba los países más interesantes que había cerca", cuenta a 'Euronews'. Hasta que, en 2014, en un viaje a Santo Tomé y Príncipe, completó su lista.
Wendy Arbeit completó este récord el año pasado, cuando logró entrar en la Corea del Norte. Esta alemana, que también tiene nacionalidad estadounidense, formó parte del primer grupo que entró en el país desde el inicio de la pandemia. "Fue increíble, muy seguro, muy limpio", explica. "También fue muy especial porque fui la primera persona en entrar en el país después de la covid, la primera turista no rusa".
Wendy y Jack se encontraron el sábado en la zona de Azeitão, en Portugal, para un encuentro de Most Traveled People (MTP), que reunió a unas 200 personas.
Del Guinness al MTP
Esta historia comenzó en 2005. Entonces, Charles Veley aspiraba a obtener el récord de la persona que más había viajado, pero el Libro Guinness de los récords dejó de concederlo.
Fue entonces cuando creó Most Traveled People, que describe como una comunidad de viajeros. La plataforma de MTP, que cuenta con más de 50.000 personas registradas, permite a los usuarios marcar los viajes ya realizados y comprobar en qué posición están en la clasificación de los más viajados. "Organizamos excursiones y hacemos rankings. Los rankings ayudan a motivar a la gente, porque tienen una lista que completar. Eso fue lo que me pasó a mí", explica.
Quienes consigan demostrar que han estado en los 193 países reconocidos por la ONU pasan a ser 'grandmasters'. En este encuentro, en Azeitão, estuvieron presentes 103 de estos 'grandmasters'.
Pero Veley, un californiano que el último año pasó 350 días fuera de casa, insiste en que esta comunidad no existe para coleccionar países. También anima a sus miembros a ir a lugares menos conocidos. "Cuando la gente va a un país y solo visita la capital, eso no es experimentar el país", añade.
Al igual que Veley, muchos entusiastas de MTP son estadounidenses, pero también europeos(sobre todo alemanes y portugueses). En el grupo hay cada vez más personas de Asia. El próximo gran encuentro de la comunidad se celebrará en la ciudad de Chengdu, en China, el próximo año.
Detenciones, guerras y otras historias
Pero para sus miembros, MTP es sobre todo una oportunidad de convivir y compartir experiencias. Aquí todo el mundo parece tener una historia que contar. Algunas son algo dramáticas y tienen que ver con países menos seguros.
Nicolas Pasquali señala a la República Centroafricana como el país más peligroso en el que ha estado**.** Pero, a pesar de "una guerra civil y de zonas controladas por el Grupo Wagner", este argentino logró cruzar el país en moto e incluso contó con la ayuda de la población local.
Sin embargo, fue en Irak y en la República Democrática del Congo (RDC) donde este argentino se llevó el mayor susto. "Acabé en la cárcel en Irak, me acusaron de espiar para Italia", cuenta Nicolas. La situación se repitió en la RDC, tras una petición de soborno para concederle un visado. Con todo, ya ha vuelto al país sin problemas.
David Langan, un irlandés que consiguió visitar todos los países en 2022, acude a una oficina de correos en cada país. Y hasta logró hacerlo en Somalia, el país más peligroso que visitó.
"Diría que Mogadiscio, en Somalia, se considera peligroso. Pero, como en todo, hay que tomar medidas de seguridad y tener cuidado. Yo me sentí seguro cuando estuve allí", explica Langan a 'Euronews'.
Una afición cara
En esta comunidad prefieren que se les llame viajeros en lugar de turistas. Es una afición que exige disponibilidad económica. Pero también hay quien recuerda que nunca había sido tan barato viajar. "El precio de los vuelos ha bajado y hay muchas formas de llegar a los sitios. Es cuestión de alojarse en hoteles más baratos o quedarse en casas de gente local", comenta Langan.
Esa es la estrategia de Pasquali, ahorrar en alojamientos y en transporte. "Se necesita dinero, sí. Pero yo, con 150.000 euros, he conseguido visitar todos los países", explica.
En cuanto a Wheeler, su secreto parece ser unir trabajo y viajes. Desde hace 50 años este estadounidense dirige una empresa que organiza expediciones y ahora, con 82 años, sigue viajando. "Convertí esto en mi negocio. La gente me paga para llevarla a lugares extraordinarios por todo el mundo. Así es como lo hago", concluye.