Dos meses tras el inicio de los nuevos controles fronterizos biométricos en Europa, las colas siguen, y un responsable de Frontex alerta de que el Sistema de Entrada/Salida podría tardar hasta dos años en estabilizarse.
El nuevo Sistema de Entrada/Salida (EES) de Europa pretendía modernizar los controles fronterizos, pero meses después de su puesta en marcha el caos y la confusión siguen afectando a los viajeros.
Ahora, un alto cargo de la UE ha admitido que el polémico sistema podría tardar hasta dos años en funcionar con normalidad, una perspectiva que la industria de los viajes ha calificado de "muy dolorosa".
Frontex, la agencia que ayuda a gestionar las fronteras exteriores de la UE, ha admitido que la recogida de datos biométricos es uno de los principales problemas que están generando fallos en la fase inicial del sistema.
Uku Särekanno, director ejecutivo adjunto de Frontex, aseguró que obtener las huellas dactilares de los viajeros de fuera de la UE en su primera entrada en el espacio Schengen era "probablemente la parte más complicada" del despliegue.
"Esperamos que la situación se estabilice en uno o dos años porque la parte más complicada es el primer registro", dijo Särekanno, que intervenía en un acto organizado en Londres por ABTA, la asociación británica de agencias de viajes y turoperadores.
Criticó que a algunos viajeros se les haya pedido de nuevo sus huellas después de sus primeras visitas, algo que no exige la normativa del EES.
"Estamos intentando garantizar un enfoque coherente de los procedimientos fronterizos", añadió Särekanno.
"Estamos haciendo un gran esfuerzo para armonizar las prácticas".
En respuesta a la referencia a los dos años, el director general de ABTA, Mark Tanzer, calificó la advertencia de "muy dolorosa".
Uno de los problemas más importantes del despliegue ha sido que cada país ha adoptado un enfoque distinto para aplicarlo.
Desde mediados de abril de este año, el EES se supone que está plenamente operativo en todas las fronteras de la zona de libre circulación Schengen, pero se han registrado largas colas en destinos turísticos muy frecuentados, entre ellos España, Portugal y Francia.
Grecia había prácticamente suspendido los controles para los ciudadanos británicos, pero recientemente ha abandonado ese plan. A finales de mayo, el ministerio de Exteriores afirmó que no tenía constancia de que "determinadas nacionalidades estén temporalmente exentas del procedimiento correspondiente".
Särekanno reconoció las diferencias en el despliegue en el conjunto de la UE y señaló que están dificultando la normalización del sistema.
"Hay algunos países que lo están gestionando bastante bien y han destinado recursos específicos para seguir los procedimientos", dijo. "Hay otros que siguen teniendo dificultades".
En una mala noticia para los viajeros que se preparan para la intensa temporada de verano, añadió que no existe ningún plan para ampliar la capacidad de los países de suspender los procesos del EES con el fin de aliviar las colas en los periodos de mayor afluencia.
No obstante, el representante de Frontex dijo confiar en que, para septiembre, se hayan corregido los problemas.
No todos los responsables quedaron tranquilos con sus declaraciones.
Después, el director general de Airlines UK, Tim Alderslade, admitió: "Creo que aún tenemos trabajo por hacer".