Puesto en marcha en 2024, el programa de visado a la llegada se aplica a 12 islas griegas del mar Egeo. Casi 1,5 millones de turcos visitaron Grecia en 2025, frente a 1,2 millones el año anterior.
Un programa de visado a la llegada para viajeros turcos que visitan 12 islas griegas ha simplificado enormemente el acceso a este rincón de la UE, anteriormente vetado sin un visado Schengen difícil de conseguir.
Introducido en abril de 2024, el programa, conocido en Turquía como "visado de puerta" (kapi vizesi), cubría inicialmente diez islas griegas antes de ser renovado y ampliado a 12 el año pasado.
El listado de islas del mar Egeo, todas próximas a la costa turca, incluye Chios, Kalymnos, Kastellorizo, Kos, Leros, Lesvos, Limnos, Patmos, Rodas, Samos, Samotracia y Symi.
Permite a los ciudadanos turcos visitar las islas participantes durante un máximo de siete días sin obtener previamente un visado Schengen completo, pero no se puede prorrogar y no autoriza continuar viaje hacia la Grecia continental ni hacia otros países del espacio Schengen.
"La obtención de un visado Schengen es cada vez más difícil para los turcos, pero este nuevo sistema nos facilita y agiliza la visita a las islas griegas", declaró a AFP Emirhan Gurses, estudiante de 21 años de Manisa.
Casi 1,5 millones de turcos visitaron el país en 2025, frente a 1,2 millones en 2024, según las cifras del Banco de Grecia. Las agencias de viajes turcas señalan que la mayoría aprovechó el visado exprés para conocer las islas.
Para muchos turcos, el programa ha ofrecido una alternativa asequible en un momento en que la inflación disparada ha encarecido cada vez más las vacaciones en el propio país.
Durante una visita a Ankara en febrero, el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, calificó el programa de "especialmente exitoso".
"Solo en el último año, cientos de miles de amigos turcos han viajado a las islas griegas, acercando a nuestros pueblos", afirmó Mitsotakis, que añadió que ambos países quieren renovar el programa.
"El lugar perfecto para empezar"
Para Ikra Altumsek y muchos otros turistas turcos, el programa ha brindado la oportunidad de visitar algunos de los destinos en islas más populares de Grecia.
"Creo que Samos era el lugar perfecto para empezar", comentó la estudiante universitaria de 21 años mientras arrastraba su maleta junto a su madre, a la espera de un ferri que salía de la isla griega de Samos.
Regresaban a Kusadasi, en la costa turca del Egeo, tras unas vacaciones bañadas por el sol, el primer viaje al extranjero de Altumsek.
Con sus aguas turquesa, calas tranquilas, pueblos tradicionales y restaurantes a pie de mar, Samos, situada justo frente a la costa turca, combina playas y naturaleza con un rico patrimonio cultural, que incluye yacimientos antiguos vinculados a Pitágoras, una de las figuras más célebres de la Grecia clásica.
Los barcos con bandera turca cargados de turistas son una presencia constante en el paseo marítimo, llegan y salen durante todo el día y ponen de relieve el flujo constante de visitantes turcos a la isla griega.
"La comida está deliciosa. Tengo un hijo de 17 años y no deja de preguntarme: 'Mamá, ¿cuándo vamos a ir a Grecia a comer?'", cuenta Nevin Cagliguney, de 51 años.
La multitud que llega a Samos refleja la diversidad de la sociedad turca. El país no forma parte de la UE, pero aspira a integrarse algún día.
Entre los visitantes hay jóvenes viajeros que descubren la isla por primera vez, así como familias con mujeres que llevan pañuelo en la cabeza, acompañadas por sus maridos y por niños en carritos de bebé.
Muchos restaurantes exhiben menús en turco a la entrada.
"Una gran diferencia" para la economía
El programa de visado a la llegada llega en un momento en que la demanda turca de viajar a la UE ha superado la capacidad de muchos consulados para tramitar solicitudes de visado Schengen, lo que deja a los solicitantes ante largas esperas, costes crecientes e incertidumbre sobre la aprobación de sus visados.
Para el guía turístico Mikail Esabalioglu, griego residente en Samos y originario de Estambul, los visitantes turcos se han convertido en una parte cada vez más importante de la economía turística de la isla.
"Recibimos a muchos huéspedes turcos, sobre todo de Izmir y de otras zonas de la costa turca del Egeo", explica.
Pero el programa podría mejorarse aún más, añade, porque a veces los visitantes tienen que esperar mucho tiempo en la entrada y el proceso de llegada puede resultar complicado.
El empresario de Samos Giannis Kagias afirma que los visitantes turcos han "marcado una gran diferencia" en la economía de la isla.
"Nuestros amigos turcos que vienen aquí son un gran apoyo", señala. "Sin los visitantes turcos, creo que la situación para los negocios de la isla sería mucho más difícil".
Selim Zuberi, consultor de 38 años de Mersin, considera que el programa también es importante para acercar a las poblaciones de los dos países vecinos.
"La gente puede acercarse a la cultura del otro", afirma. "La historia ha tenido sus conflictos, pero no deberíamos cargar siempre con ese peso. Deberíamos disfrutar de la vida".