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Los mejores destinos europeos para disfrutar del follaje otoñal

Europa ofrece innumerables destinos para disfrutar del otoño en todo su esplendor
Europa ofrece innumerables destinos para disfrutar del otoño en todo su esplendor Derechos de autor  Neven Krcmarek/Unsplash
Derechos de autor Neven Krcmarek/Unsplash
Por Saskia O'Donoghue
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Europa ofrece un otoño largo y diverso, con bosques, valles y viñedos que lucen colores espectaculares, desde Eslovenia y Escocia hasta Finlandia y Portugal.

Puede que el noreste de Estados Unidos se lleve gran parte de la atención cuando llega el otoño, pero Europa puede competir perfectamente como destino para disfrutar del 'leaf peeping', la contemplación del follaje otoñal.

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Aunque los famosos colores otoñales de Nueva Inglaterra pueden ser espectaculares, la ventana para verlos es notoriamente breve e imprevisible. Europa, en cambio, tiene la ventaja de contar con todo, desde altas cumbres alpinas y profundos valles fluviales hasta vastos bosques, lo que significa que el otoño llega en distintos momentos a lo largo del continente.

El resultado es que, si se sabe dónde buscar, se pueden perseguir los rojos encendidos, los amarillos dorados y los naranjas tostados durante semanas, y a veces meses, en lugar de jugarse todo a un único fin de semana perfecto.

Estos son diez de los mejores lugares de Europa para ver el follaje otoñal este año.

Lago Bled, Eslovenia

El lago Bled es uno de los destinos más populares de Eslovenia y no es casualidad. Ofrece algunos de los paisajes más espectaculares del país y alberga, además, la única isla natural de la nación.

En verano puede estar muy concurrido, así que el otoño es un momento ideal para visitarlo. Aunque el agua probablemente esté demasiado fría para los bañistas ocasionales en los meses que en inglés terminan en "-ber", es posible alquilar una barca de remos y admirar las hojas, de colores intensos, alrededor del lago.

Si lo tuyo es más caminar, puedes rodear el lago en aproximadamente una hora y media, haciendo paradas, por supuesto, para sacar fotos del impresionante follaje.

Alpes bávaros, Alemania

Los Alpes bávaros son bellos durante todo el año, y cada temporada atraen a turistas que acuden a ver el majestuoso castillo de Neuschwanstein.

Es un lugar fantástico para una escapada otoñal, sobre todo gracias a la variedad de altitudes de la zona.

Los colores del otoño comienzan ya en septiembre en las zonas altas, cerca de la cumbre del Zugspitze, y descienden después por las laderas hacia los valles inferiores, donde los tonos rojos y anaranjados se prolongan hasta noviembre.

Conviene alojarse en la localidad de Füssen, un punto de acceso ideal a los numerosos senderos que cruzan estas montañas.

Baviera brilla especialmente en otoño y el castillo de Neuschwanstein resulta quizá aún más impresionante de lo habitual 
Baviera brilla especialmente en otoño y el castillo de Neuschwanstein resulta quizá aún más impresionante de lo habitual  Ilia Bronskiy/Unsplash 

Distrito de los Lagos, Inglaterra

Aunque solo es Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 2017, el Distrito de los Lagos en Inglaterra lleva siglos inspirando a los visitantes, entre ellos poetas románticos como Samuel Taylor Coleridge y William Wordsworth.

Buttermere es un enclave especialmente hermoso en otoño. Conviene llegar pronto para dar un paseo alrededor del lago, cuando el agua suele estar lo bastante en calma como para reflejar las colinas y el follaje que lo rodean.

Coniston Water es otro de los grandes atractivos otoñales, con senderos entre bosques, vistas de montaña y una mezcla de árboles de hoja perenne y caduca que proporcionan una paleta de colores muy rica.

Transilvania, Rumanía

Transilvania es mucho más que vampiros, y el otoño es el momento ideal para descubrirlo por uno mismo.

Además de la visita obligada al castillo de Bran, conocido como el castillo de Drácula, en plena temporada de sustos, los árboles de los montes Cárpatos adquieren tonalidades exquisitas a medida que avanza el otoño, y la diversidad de altitudes hace que los colores se mantengan durante mucho tiempo.

Conviene alojarse en Brașov, el lugar perfecto para empaparse del ambiente tras explorar las montañas. Muchos restaurantes instalan estufas en el exterior y ofrecen mantas a los clientes para que puedan entrar en calor mientras disfrutan del aire fresco y crujiente del otoño.

Perthshire, Escocia

Cuando se piensa en colores otoñales, es probable que venga a la mente Escocia.

Si está en tu lista para un viaje otoñal, apunta Perthshire, que tiene un pie en las Highlands y otro en las Lowlands.

No solo alberga el Meikleour Beech Hedge, oficialmente el seto más alto del mundo, que se tiñe de rojo y naranja en otoño, sino también The Hermitage, un tramo de bosque gestionado por el National Trust, de gran belleza y colorido, con cascadas y ruinas que hay que ver para creer.

Las familias disfrutarán con una visita al Enchanted Forest de Pitlochry. Desde principios de octubre y hasta comienzos de noviembre, este espectáculo de luz y sonido añade un toque extra de magia a los bosques otoñales de la región.

Los Dolomitas están especialmente bellos en otoño gracias a la multitud de alerces que se tornan dorados a medida que avanza la estación
Los Dolomitas están especialmente bellos en otoño gracias a la multitud de alerces que se tornan dorados a medida que avanza la estación Federica Galli/Unsplash 

Los Dolomitas, Italia

Los Dolomitas figuran en la lista de deseos de muchos senderistas, pero también son un excelente destino otoñal a partir de septiembre.

Además de observar los alerces, que del mes de octubre hasta las primeras grandes nevadas de noviembre adquieren un intenso tono dorado, conviene fijarse en cómo la luz del otoño incide sobre las dramáticas paredes rocosas.

Las largas sombras de la estación bañan el paisaje con un resplandor casi irreal al atardecer, mientras que el majestuoso follaje se refleja en el lago di Sorapis y el lago di Braies, ambos muy recomendables.

Valle del Loira, Francia

Conocido mundialmente por sus vinos, el valle del Loira está especialmente bello en otoño. Además de catar las famosas añadas de la región, se pueden admirar los viñedos cuando sus hojas se tornan intensos tonos rojos, naranjas y púrpura, sobre todo alrededor de los numerosos grandes castillos del valle.

El château de Chaumont sur Loire es un favorito en otoño, cuando sus terrenos se decoran con calabazas y otras cucurbitáceas, lo que añade un toque muy estacional a unos jardines ya de por sí espectaculares y a un entorno cargado de historia.

Laponia, Finlandia

Muchos turistas asocian Laponia con todo lo relacionado con la Navidad, pero también es un lugar fabuloso para una escapada otoñal.

Aunque Rovaniemi, la capital de la región, está llena de árboles de colores llamativos, las auroras boreales son en realidad especialmente intensas en otoño. Incluso se puede tener la suerte de ver la aurora boreal reflejada en alguno de los numerosos lagos de Laponia, enmarcados por el follaje otoñal.

Aunque aquí no hace tanto frío como en pleno invierno, las temperaturas pueden bajar de cero, así que conviene llevar ropa de invierno y no solo una o dos capas extra.

Valle del Duero, Portugal

La mayoría asocia el follaje otoñal con bosques densos, pero la famosa región vinícola de Portugal ofrece un espectáculo diferente en otoño, con kilómetros de viñedos en terrazas que, tras la vendimia, se tornan encendidos tonos rojos, naranjas y amarillos.

El clima templado del Duero permite que los colores se mantengan bien entrado noviembre, lo que convierte a la región en uno de los escenarios otoñales más duraderos de Europa.

Se puede tomar como base Oporto para hacer excursiones de un día o alojarse en una quinta, una finca vinícola local, y después realizar un crucero fluvial por el valle. Desde el agua, las vastas terrazas de color fuego resultan especialmente espectaculares.

Croacia es quizá más conocida como destino de verano, pero el Parque Nacional de los Lagos de Plitvice está impresionante en otoño 
Croacia es quizá más conocida como destino de verano, pero el Parque Nacional de los Lagos de Plitvice está impresionante en otoño  Joshua Humpfer/Unsplash 

Parque Nacional de los Lagos de Plitvice, Croacia

Croacia quizá sea más conocida por sus playas veraniegas y la navegación, pero si en otoño se viaja al interior, los lagos de Plitvice muestran una cara completamente distinta del país.

Los 16 lagos turquesa del parque nacional se vierten unos en otros a través de una serie de cascadas, rodeados de densos bosques de hayas y robles que se tornan brillantes tonos amarillos, naranjas y rojos. Como los lagos se encuentran a distintas altitudes, los colores van apareciendo de manera progresiva, lo que alarga la temporada otoñal.

Lo mejor es alojarse en una casa de huéspedes cerca de alguna de las entradas al parque y visitarlo a finales de octubre o principios de noviembre, cuando las multitudes veraniegas han desaparecido y todo el entorno resulta mucho más tranquilo.

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