Para el sector turístico de Oriente Medio y la región del Golfo, se prevé que las consecuencias del conflicto sean especialmente graves.
La escalada del conflicto entre Estados Unidos e Israel, por un lado, e Irán, por otro, ha sumido en el caos la industria turística de Oriente Medio y el Golfo. Varios Gobiernos han emitido advertencias de no viajar o recomendaciones de evitar todo desplazamiento que no sea esencial a países como Israel, Emiratos Árabes Unidos y Qatar, y un amplio corredor de espacio aéreo permanece cerrado en la región.
Los viajeros que se encuentran en destinos turísticos como Dubái y Doha se apresuran a regresar a casa en el limitado número de vuelos de repatriación que se están operando. El lunes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que la campaña en Irán podría durar entre cuatro y cinco semanas, pero que podría "alargarse mucho más". Para el sector turístico de Oriente Medio, se prevé un impacto especialmente intenso.
El número de turistas en Oriente Medio podría desplomarse
El aumento de las tensiones amenaza con frenar el importante repunte turístico que vivían recientemente Oriente Medio y el Golfo, aunque está por ver si será algo temporal o permanente.
Ibrahim Khaled es director de marketing de la Middle East Travel Alliance, una empresa B2B que trabaja con turoperadores y agencias de viajes internacionales en la región. "Hemos visto un crecimiento constante del número de visitantes año tras año, sobre todo con todas las nuevas inversiones turísticas que se están realizando en toda la región", explica a 'Euronews Travel'.
"Arabia Saudí está ahora en torno al 10%, pero está creciendo a un ritmo increíble desde que se abrió al turismo de ocio en 2019. Es sin duda nuestro destino emergente más prometedor". Los acontecimientos del fin de semana han frenado en seco ese crecimiento.
"En los destinos que los Gobiernos de Estados Unidos y Reino Unido han incluido en listas de no viajar o de prohibición de vuelos, por desgracia hemos visto una avalancha de cancelaciones", señala Khaled. "Los vuelos están alterados y los viajes a esas zonas concretas están prácticamente paralizados".
Un nuevo informe de Tourism Economics ha difundido previsiones sobre el impacto de la guerra en el turismo regional, que coinciden con la visión de la alianza de viajes. "Estimamos que las llegadas de visitantes a Oriente Medio podrían reducirse entre un 11% y un 27% interanual en 2026 debido al conflicto, frente a nuestra previsión de diciembre, que apuntaba a un crecimiento del 13%", señalaron la directora de previsiones globales, Helen McDermott, y la economista sénior Jessie Smith.
"En términos absolutos, esto supondría entre 23 y 38 millones menos de visitantes internacionales respecto a nuestro escenario base anterior y una pérdida de entre 34.000 y 56.000 millones de dólares (entre 29.000 y 48.000 millones de euros) en gasto turístico. En estas cifras se incluyen los efectos persistentes sobre la percepción más allá del periodo inmediato del conflicto".
Añadieron que el impacto de este conflicto sobre la demanda turística será mayor que el del conflicto del año pasado. Esto se debe en gran medida al ataque de represalia de Irán contra los países vecinos del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), que son destinos turísticos más consolidados, así como a los cierres de espacio aéreo, más amplios que el año pasado en toda la región.
Los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) serán los más afectados
El informe de Tourism Economics prevé que los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) registren las mayores pérdidas en términos de volumen, "ya que son los principales destinos de la región y hasta ahora se han apoyado en la percepción de seguridad y estabilidad", señalaron McDermott y Smith.
Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí son especialmente vulnerables debido al elevado volumen de visitantes internacionales y a su fuerte dependencia de la conectividad aérea. El grupo señaló en su informe que el transporte aéreo se ve mucho más afectado por el deterioro de la percepción que las opciones de transporte terrestre.
En comparación, en Qatar y Baréin las llegadas por tierra representan el 32% y el 74% del total respectivamente, por lo que el impacto es proporcionalmente menor. "Dado el alcance de los ataques de represalia lanzados por Irán durante el fin de semana, es probable que los efectos sobre la percepción se extiendan más entre los países del CCG", señala el informe.
Tourism Economics también subrayó el papel de Oriente Medio como centro mundial de tránsito, cuyos aeropuertos concentran en torno al 14% de la actividad de tránsito internacional.
Esto provocará inevitablemente efectos en cadena fuera de la región, según el grupo. La perturbación actual afectará a los flujos de viaje que suelen transitar por los grandes aeropuertos de Oriente Medio, incluidas rutas clave entre Europa y la región de Asia-Pacífico.
Una región resiliente
Pese a la gravedad de la situación actual, los expertos del sector turístico consideran que los efectos a largo plazo podrían no ser tan drásticos. "No nos preocupa el impacto a largo plazo en la empresa ni en el turismo de la región. Oriente Medio siempre ha sido un mercado extraordinariamente resiliente y la demanda se recupera con rapidez en cuanto vuelve la estabilidad", afirma Khaled.
Gloria Guevara, presidenta y consejera delegada del World Travel & Tourism Council, compartió esa opinión. "El sector de los viajes y el turismo ha demostrado de forma constante su resiliencia frente a los desafíos globales", señaló en un comunicado.
"Como fuerza esencial de conexión, estabilidad económica y entendimiento mutuo, el sector sigue adaptándose y respondiendo con responsabilidad en los periodos de incertidumbre".