Amanvari, en Baja California Sur, propone una escapada costera con tres millas de costa apta para el baño.
A pocos días del inicio del Mundial de la FIFA, todas las miradas se dirigen a Norteamérica, donde se espera una avalancha de turistas en Estados Unidos, Canadá y México.
El aumento de la demanda de viajes en los países anfitriones está siendo bastante desigual (por motivos evidentes), pero México apunta claramente a ser uno de los grandes beneficiados.
Si va a asistir al torneo y busca un lugar donde relajarse cuando termine la emoción a mediados de julio, quizá le interese el último complejo de lujo de Aman, el primero en México, Amanvari.
El hotel, cuya apertura está prevista para el uno de agosto, se encuentra en la zona del East Cape, en Baja California Sur.
El aeropuerto más cercano, el Aeropuerto Internacional de Los Cabos, está a menos de una hora por carretera y ofrece vuelos directos desde varias sedes del Mundial en el país, como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, además de ciudades como Nueva York, Atlanta, Dallas y Vancouver.
Quienes viajen directamente desde Europa disponen de vuelos estacionales de la aerolínea Condor desde Fráncfort. También es posible volar haciendo escala en Ciudad de México o Dallas Fort Worth.
Qué ofrece Amanvari
El nombre Amanvari significa paz y agua en sánscrito y promete ambas cosas en cada estancia.
Las 18 Casitas del complejo se distribuyen frente a la playa o junto al estuario, o bien en zonas más elevadas entre palmerales, desde donde se disfrutan vistas panorámicas del mar de Cortés y la sierra de la Laguna.
Elija la que elija, todas cuentan con piscina privada climatizada y terraza.
Para relajarse aún más, el complejo ofrece seis salas de tratamiento privadas y dos casas hidrotermales con banya, el tradicional baño de vapor ruso, y hammam, además de un temazcal contemporáneo. También hay un gimnasio abierto las 24 horas.
Con acceso a una finca de 1.500 acres y tres millas de costa apta para el baño, los huéspedes pueden practicar desde senderismo y paseos a caballo hasta esnórquel y buceo.
En el apartado gastronómico, el restaurante Sesui sirve cocina japonesa y Arva apuesta por platos italianos, mientras que Luma se especializa en cocina a fuego abierto. Para tomar un cóctel en un ambiente distendido, la opción es The Lounge.