Río de Janeiro volvió a convertir Copacabana en el mayor escenario del mundo. Shakira actuó el sábado ante dos millones de personas en un concierto gratuito que el alcalde de la ciudad calificó de histórico y que generará unos 155 millones de dólares para la economía local.
Poco después de las 23:00 del sábado, con más de una hora de retraso sobre el horario previsto, Shakira subió al escenario levantado frente al hotel Copacabana Palace. Sobre la playa, drones dibujaron en el cielo la frase "Te amo, Brasil" en portugués. Abajo, dos millones de personas esperaban.
El alcalde de Río, Eduardo Cavaliere, lo confirmó en su cuenta de X esa misma noche: "La loba hizo historia en Río". La cifra iguala las convocatorias de los dos años anteriores en ese mismo escenario, Madonna en 2024 y Lady Gaga en 2025, y consolida Copacabana como el punto de referencia mundial para los grandes espectáculos de masas al aire libre.
El concierto forma parte de la gira mundial 'Las mujeres ya no lloran', que toma el nombre de su álbum de 2024. Shakira repasó sus canciones más reconocibles, desde 'Hips Don't Lie' hasta 'La Tortura', pasando por 'La Bicicleta', y cerró con la sesión de Bizarrap que marcó su ruptura con el futbolista Gerard Piqué.
También hubo hueco para los invitados: actuó junto a la brasileña Anitta y compartió escenario con figuras del músicales de Brasil como Caetano Veloso y Maria Bethânia y para recordar que un técnico murió durante el montaje.
30 años de vínculo con Brasil
La artista colombiana tiene con Brasil una relación que se remonta a los años noventa. Ella misma lo recordó frente al público: "Llegué aquí con 18 años, soñando con cantar para vosotros. Y mirad esto. La vida es mágica".
Felipe Maia, etnomusicólogo que investiga música popular y tecnologías digitales en la Universidad Paris Nanterre, apunta que ese vínculo tiene raíces culturales concretas. "Viene en parte de que Colombia y Brasil comparten muchas similitudes culturales", señala, y considera que el concierto del sábado "corona una relación que lleva muchos años construyéndose".
Entre el público no faltaban quienes llegaron de lejos. Wanderson Andrade, arquitecto de 30 años, voló desde Goiânia solo para el show y regresó al día siguiente. "Intenté conseguir entradas el año pasado y no pude", contó. Su primer tatuaje es un lobo en honor a la cantante. Otros, como Graciele Vaz, de 43 años, durmieron directamente en la playa la noche anterior tras cuatro horas de viaje desde Paraty.
Conciertos gratuitos en Copacabana: Un negocio redondo
Detrás del espectáculo hay también una lógica económica muy clara. Río de Janeiro lleva tres años apostando por estos macro-conciertos gratuitos como palanca para reactivar la economía local entre el carnaval y las fiestas de San Juan de junio.
Según un estudio del Ayuntamiento y de Riotur, la agencia de turismo municipal, el concierto de Shakira podría generar unos 777 millones de reales, alrededor de 132 millones de euros, gracias al gasto en hoteles, restaurantes y comercios. El propio alcalde cifró el retorno en 40 veces la inversión realizada.
Los datos de años anteriores respaldan esa apuesta: el turismo en mayo creció un 34% en 2024 respecto a 2023, y un 90,5% en 2025 comparado con ese mismo año de referencia. Airbnb ya había advertido a finales de abril de un aumento notable de reservas procedentes de Brasil, América Latina y capitales europeas como París y Londres.
El despliegue de seguridad fue notable: casi 8.000 agentes, drones, cámaras de reconocimiento facial y 18 puntos de control con detectores de metales.
Más allá del espectáculo, algunos asistentes encontraron en el concierto un significado político. "Estos artistas dejan claro que Brasil, Puerto Rico, Colombia y otros países somos América Latina", reflexionó Hellem Souza da Silva al salir del recinto. "Y que América no es solo Estados Unidos".