Ocho Alpha Jets cruzaron el cielo sobre Manhattan, dejando tras de sí humo azul, blanco y rojo en homenaje a la duradera alianza entre los dos países. El vuelo, enmarcado en la misión 'Liberté 250', subrayó el apoyo histórico de Francia a las colonias americanas durante su lucha por la independencia y atrajo la atención de residentes y visitantes a lo largo del río Hudson.
La exhibición aérea es la primera fase de un despliegue de un mes de duración que continuará hasta el 5 de julio, con nuevas apariciones previstas en Maryland, Virginia, Washington y Nueva York.
La Estatua de la Libertad, regalo de Francia e inaugurada en 1886, sirvió de imponente escenario para el acto. El comandante Brice Beaudouin describió la misión como una oportunidad única para celebrar la libertad y la amistad entre las dos naciones.
El despliegue también pone de relieve la pericia de la Fuerza Aérea y Espacial francesa y refuerza los lazos diplomáticos y culturales en vísperas de las conmemoraciones del 4 de julio.