Imágenes aéreas muestran el río Danubio, en el norte de Serbia, transformado por unos niveles de agua mínimos históricos, con grandes bancos de arena que emergen cerca de Apatin y Bezdan. Las embarcaciones permanecen sobre las partes del río que han quedado al descubierto, mientras un pequeño puerto deportivo se ha secado y los buques de carga siguen atrapados.
La sequía ha llevado tramos del Danubio a niveles históricamente bajos, lo que está alterando el tráfico en una de las principales vías fluviales de Europa. Algunos bancos de arena recién emergidos se han convertido en playas temporales, con personas que cruzan el lecho seco del río y aprovechan las aguas poco profundas para actividades recreativas. Sin embargo, estos niveles tan bajos están generando graves problemas para la navegación, con algunos cargueros inmovilizados durante días.
El descenso del nivel del agua también está afectando la capacidad de producción hidroeléctrica de Serbia. Las autoridades continúan vigilando la situación, mientras la sequía presiona el transporte, la generación de energía y las comunidades que viven a lo largo del Danubio.