Tras siete horas de negociaciones, la coalición de CDU, CSU y SPD ha pactado compromisos sobre las próximas reformas, después el canciller Friedrich Merz dijo que esperaba un "gran salto adelante".
Este dos de julio, la coalición formada por CDU, CSU y SPD presenta las líneas básicas de las reformas para Alemania anunciadas desde hace meses. Los socios han acordado un catálogo de 34 medidas, entre ellas una mayor flexibilidad en el mercado laboral y la eliminación de la comunicación de baja por teléfono.
La coalición de Gobierno también presenta un paquete para combatir el fraude en las prestaciones sociales.
En la rueda de prensa conjunta del jueves, el canciller federal Friedrich Merz anunció que el hogar medio en Alemania tendrá un desahogo de 600€ anuales. El líder del SPD y vicecanciller Lars Klingbeil afirmó que está satisfecho con el acuerdo.
Las decisiones más importantes:
Impuesto sobre la renta
El tipo máximo del impuesto sobre la renta, del 42 por ciento, se mantiene, pero en el futuro solo se aplicará a ingresos superiores a los actuales 70.000€.
La llamada 'Reichensteuer' se reestructura en tramos. A partir de unos ingresos anuales de 250.000€ se aplicará un tipo del 45%, quienes ganen más de 280.000€ pagarán en adelante un 47%. La coalición habla de "un reparto equitativo de las cargas mediante un aumento moderado del impuesto para los más ricos".
Más contratos temporales y apertura en domingo
Para dar más flexibilidad a la economía, la coalición quiere ampliar la posibilidad de recurrir a contratos de duración limitada y permitir horarios de apertura más amplios en domingo.
Fin de la baja médica por teléfono
La posibilidad de obtener una baja médica por teléfono desaparecerá, el certificado de incapacidad laboral será obligatorio desde el primer día de enfermedad. Según Merz, los casos de enfermedad se han disparado tras la pandemia de coronavirus, y ya había denunciado antes el elevado número de ausencias por baja.
Además, en el futuro los trabajadores deberán presentar obligatoriamente un certificado de incapacidad laboral desde el primer día de enfermedad.
No habrá más nacionalización de empresas de viviendas
Se prohibirá la socialización de empresas de viviendas, con ello se pretende reducir la incertidumbre de los inversores.
Reducción de la burocracia
En el ámbito de la reducción de la burocracia se prevé limitar en el tiempo las bases jurídicas de las prestaciones estatales, ya que estas llamadas cláusulas de caducidad se consideran una herramienta eficaz para simplificar la normativa.
Reforma de las pensiones
Para la reforma de las pensiones, una comisión ha definido los pasos clave, que prevén elevar de forma gradual la edad de jubilación, así como la supresión de los llamados minijobs y la introducción de una pensión basada en capital.
La ministra de Trabajo Bärbel Bas (SPD) calificó el paquete de pensiones de "obra de conjunto" y el canciller Friedrich Merz también prometió aplicar las propuestas.
Los puntos más polémicos entre democristianos y socialdemócratas han sido sobre todo las reformas fiscales, ya que el SPD quiere que las personas con mayores ingresos en Alemania aporten más, mientras que la CDU/CSU había descartado en principio subidas de impuestos.
La coalición pretende aliviar sobre todo las rentas bajas y medias a partir del uno de enero de 2027. El principal escollo ha sido hasta ahora la cuestión de la financiación. El SPD había propuesto elevar el tipo máximo y aumentar el impuesto de sucesiones, pero la Unión se oponía.
El paquete de reformas que el Gobierno quiere aplicar en los próximos meses afecta a los ámbitos fiscal, de pensiones, sanidad, dependencia y cuidados, mercado laboral y simplificación administrativa.
Sin un gran 'big bang'
Antes de la reunión de coalición de siete horas en Berlín, el canciller federal Friedrich Merz había declarado: "Mi expectativa es que realmente demos un gran salto adelante en la modernización de nuestro país". Sin embargo, también adelantó que no habrá "un gran 'big bang'". El objetivo del Gobierno, dijo, es que "hagamos todo lo posible para que los hogares privados puedan consumir y la industria pueda invertir".
Los socios de la coalición querían sobre todo evitar una nueva disputa pública, después de que el sonado enfrentamiento entre el canciller Friedrich Merz y el vicecanciller Lars Klingbeil en la reunión de la Villa Borsig hubiera acaparado titulares durante meses. Posteriormente, también la ministra de Economía de la CDU Katherina Reiche expuso en público sus discrepancias con el ministro de Finanzas del SPD Klingbeil.
Presión por las elecciones regionales de septiembre
Los políticos y las políticas en la capital alemana están además bajo presión porque en septiembre se celebran elecciones regionales en Sajonia-Anhalt, Berlín y Mecklemburgo-Pomerania Occidental.
En las encuestas, la AfD aparece en cabeza en Sajonia-Anhalt y Mecklemburgo-Pomerania Occidental.
En Berlín, la CDU de Kai Wegner ha quedado relegada al cuarto puesto en el sondeo de la cadena pública RBB para las elecciones al Parlamento regional, por detrás de todos los partidos de la oposición, es decir, la Izquierda (Die Linke), la AfD y Los Verdes.