Uno de los recitadores religiosos presentes en el funeral del domingo cinco de julio, ante una multitud en Teherán, pidió la muerte de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, mientras los asistentes coreaban consignas de muerte a Estados Unidos e Israel.
Mohamed Rasulí, recitador de elegías religiosas presente en la ceremonia de despedida de Ali Jamenei, afirmó pocas horas antes de la oración fúnebre sobre el cuerpo de Ali Jamenei: "Por qué no matar a quien mató a mi imán".
A continuación recitó: "Es una deshonra para nosotros si no matamos a tu asesino".
Antes, en los alrededores de la ceremonia, se habían visto carteles y pintadas que llamaban a matar a Donald Trump y a Benjamín Netanyahu. Estas posiciones tan duras se expresan mientras siguen en marcha negociaciones entre Teherán y Estados Unidos para lograr el fin definitivo de una guerra que ha trastocado los mercados energéticos mundiales.
Rasulí, en su discurso ante la multitud, pidió a los presentes que corearan los lemas "Muerte a Estados Unidos" y "Muerte a Israel".
En otra parte de su recitación durante el acto, aludiendo a la muerte de Ali Jamenei, antiguo líder de Irán, en el primer día de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, afirmó: "Juro por tu sangre que matar a Trump es responsabilidad nuestra".
También, refiriéndose a Donald Trump y hablando por megafonía a la multitud, preguntó: "Por qué el hombre más despreciable del mundo sigue vivo". Esta frase fue recibida con aplausos por los asistentes.
Según los informes, la multitud que ha acudido hoy domingo a la ceremonia ha sido considerablemente más numerosa que la de ayer.
De forma paralela a la ceremonia, se ha izado sobre la cúpula del recinto de oración una bandera roja con la inscripción "Ya latharat al Husein", símbolo de la reivindicación de la sangre de Husein ibn Ali, tercer imán de los chiíes. Muchos asistentes portaban también banderas rojas en señal de esa demanda de venganza.
Las amenazas de Donald Trump
Donald Trump, presidente de Estados Unidos, afirmó el sábado que las negociaciones con Irán se han aplazado durante una semana. En una ceremonia con motivo del 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos, aseguró que su país ha asestado "un golpe muy duro" a Irán y que las autoridades iraníes ahora "se mueren por alcanzar un acuerdo y están desesperadas por lograr una solución. Nosotros, por el funeral, les hemos dado una semana porque somos buena gente".
El presidente de Estados Unidos añadió que, durante este período, ninguna de las dos partes disparará contra la otra.
Donald Trump declaró: "Están todos allí. Con un solo disparo (podríamos acabar con todos), pero no lo hacemos porque entonces no tendríamos a nadie con quien negociar".
Anteriormente, el 20 de enero (30 de dey de 1404), en respuesta a la amenaza de Irán de asesinarle, Donald Trump había advertido de que "pase lo que pase, todo el país explotará". Dijo que había emitido "órdenes muy contundentes" para que, si Irán hace realidad su amenaza de matarle, Estados Unidos borre "el régimen iraní de la faz de la tierra".