El 15 de julio, equipos municipales utilizaron una excavadora instalada sobre una barcaza para retirar grandes mantos de vegetación del agua cerca del puente Vittorio Emanuele I. La operación tiene como objetivo mantener el río navegable y apto para actividades recreativas, y al mismo tiempo minimizar las interrupciones en una de las vías fluviales más importantes del norte de Italia.
Los remeros continuaron entrenando a pesar de las densas manchas que cubrían partes del río, mientras que el entrenador local de remo Roberto Romanini señaló que los cambios en los patrones meteorológicos son cada vez más evidentes y dificultan las condiciones diarias para los clubes que utilizan el Po. Las autoridades explican que la limpieza también pretende reducir el impacto a largo plazo de esta floración, ya que las temperaturas se mantienen muy por encima de las medias estacionales en algunas zonas de Italia.
La vegetación ha transformado algunos tramos del río en una densa superficie verde, aunque la fauna sigue presente, con garzas que descansan sobre las algas flotantes. Las autoridades continúan supervisando la situación, ya que el tiempo cálido crea condiciones favorables para que el fenómeno siga desarrollándose durante el verano.