El hijo de la pareja británica encarcelada en Irán denunció que su padre ha recibido dos años adicionales de prisión por hablar con los medios. La familia se declaró "atónita" ante una decisión que calificó de "trato espantoso".
El hijo de un ciudadano británico encarcelado en Irán bajo la acusación deespionaje declaró el miércoles que, debido a sus conversaciones con los medios de comunicación, se han añadido dos años más a la condena de diez años de prisión impuesta a su padre.
Craig Foreman y su esposa Lindsay fueron detenidos en Irán a comienzos de 2025, durante un viaje en moto alrededor del mundo. En febrero fueron condenados a diez años de cárcel por espionaje, un cargo que han rechazado desde el primer momento.
Detalles de la nueva condena
"Hemos recibido informes muy preocupantes que indican que a Craig se le han impuesto dos años adicionales de prisión", lamentó Joe Bent, hijo de la pareja. "Le habían dicho a Craig que iba a reunirse con su abogado, pero en su lugar lo llevaron ante un juez y le notificaron esta pena adicional".
Bent explicó que le han comunicado a Craig que estos dos años extra de cárcel se deben a sus entrevistas con los medios. Al final subrayó: "No pensábamos que su comportamiento espantoso pudiera sorprendernos aún más, pero en este caso nos hemos quedado realmente boquiabiertos".
Sigue la huelga de hambre y empeora el estado de la pareja británica
La pareja inició en mayo una huelga de hambre prolongadaen protesta por su detención, de modo que Craig Foreman se encuentra ya en el día 68 y Lindsay en el día 59 de su ayuno.
Su familia señaló en un comunicado que ambos han perdido una cantidad considerable de peso y que su estado de salud sigue deteriorándose. Bent añadió: "Mi madre y Craig llevan 18 meses atrapados en una situación en la que jamás tendrían que haberse visto".
Vulneración de derechos básicos
Su hijo ha insistido en que sus padres están débiles y hambrientos, y que ahora Craig está siendo castigado simplemente porque se ha hecho oír y ha hablado con los medios.
Ha declarado que "sumar otros dos años a la condena de un hombre inocente, de manera secreta y sin darle oportunidad de defenderse, es una violación flagrante de los derechos más básicos de los que toda persona debería disfrutar".
La pareja viajó al país tras hacer caso omiso a las advertencias de amigos, familiares y del Ministerio de Exteriores británico, que desaconsejaba cualquier desplazamiento a Irán.
Esta pareja británica es en realidad el caso más reciente de ciudadanos occidentales detenidos en Irán desde la Revolución Islámica de 1979, un país acusado de recurrir a la "diplomacia de rehenes" para obtener concesiones de sus rivales europeos y estadounidenses.
Irán condenó enérgicamente el martes el plan del Reino Unido para prohibir el apoyo a los Guardianes de la Revolución Islámica y a un grupo vinculado a ellos, acusado de participar en ataques contra la comunidad judía.