Judit Polgár, una de las figuras más reconocidas del ajedrez mundial, declinó este lunes la oferta del primer ministro húngaro, Péter Magyar, para ocupar la presidencia del país de forma provisional hasta la aprobación de una nueva Constitución en otoño.
La legendaria ajedrecista húngara Judit Polgár rechazó este lunes la propuesta de asumir la Presidencia de la República tras la salida de Tamás Sulyok. "No me siento con la fortaleza suficiente para asumir la responsabilidad histórica de unir a una nación dividida, por lo que no puedo aceptar la invitación", afirmó Polgár en un mensaje publicado en sus redes sociales.
Polgár calificó la propuesta de "un honor inmenso" y expresó su agradecimiento por la confianza recibida. Asimismo, elogió la decisión de Péter Magyar de apostar por una figura independiente para la jefatura del Estado, pese a la mayoría absoluta de su partido, Tisza, en el Parlamento.
Péter Magyar reaccionó a la decisión de Judit Polgár en un comentario: "Querida Judit, gracias por todo lo que ha hecho por Hungría, quizá pueda decir, en nombre de muchos millones de húngaros, que, aunque sea de otra manera, seguiremos contando con usted en el futuro".
Tras la negativa de Polgár, el partido Tisza abrirá la próxima semana el análisis de nuevas candidaturas para la Presidencia con el objetivo de alcanzar una "decisión responsable", según avanzó Magyar.
La propuesta de la ajedrecista había recibido el respaldo de hasta 16 figuras del mundo científico, cultural y deportivo húngaro, que reclamaban una jefatura del Estado encarnada por una personalidad capaz de "unir a la nación" y servir como referente nacional.
Como consecuencia de la reforma constitucional, el mandato del presidente Tamás Sulyok concluyó este lunes. De forma provisional, las funciones de jefe del Estado han quedado en manos de la presidenta del Parlamento, Ágnes Forsthoffer, hasta que la Cámara elija a un nuevo presidente de la República en un plazo de 30 días.
En el pasado, los dirigentes de Tisza defendieron la elección presidencial directa, por lo que el próximo jefe del Estado podría ocupar el cargo de manera temporal hasta la aprobación de la nueva Constitución.