El último informe de la Comisión Europea destaca los "intensos esfuerzos de reforma" del nuevo Gobierno de Budapest y considera un paso clave en la lucha contra la corrupción la decisión de Hungría de adherirse a la Fiscalía Europea, aunque advierte de que persisten deficiencias.
Hungría ha dado pasos importantes para restablecer el Estado de derecho en los dos meses transcurridos desde la toma de posesión del primer ministro Péter Magyar, según señaló la Comisión Europea en un informe presentado el viernes.
Según el documento, el nuevo Gobierno ha emprendido "intensos esfuerzos de reforma", con varias modificaciones legislativas ya avanzadas, y califica los progresos realizados de "impresionantes" dada la brevedad del tiempo transcurrido desde el cambio de Ejecutivo.
"La situación ha cambiado de forma muy radical con respecto al informe del año pasado, las cosas se han movido muy, muy rápido en la dirección correcta", afirmó a 'Euronews' un alto cargo de la UE.
Uno de los avances clave ha sido la reciente decisión de Hungría de adherirse a la Fiscalía Europea, que investiga y persigue los delitos financieros que afectan al presupuesto de la UE en todos los Estados miembros. El informe también destaca avances en varias áreas, entre ellas las medidas contra la corrupción, las declaraciones de bienes y la labor de la Autoridad de Integridad.
Magyar ha desmantelado además la llamada Oficina de Protección de la Soberanía, un organismo creado bajo su predecesor, Viktor Orbán, que podía acceder a datos personales de los ciudadanos para investigar y sancionar a presuntos agentes extranjeros. Esta oficina estaba siendo objeto de un procedimiento de infracción de la UE.
"Estamos observando algunas tendencias muy positivas (...) en las primeras semanas del mandato del nuevo Gobierno ya se ha hecho mucho", señaló el comisario europeo de Justicia, Michael McGrath, durante la rueda de prensa en la que se presentó el informe.
Las cosas no cambian de la noche a la mañana
Pese al impulso reformista, la Comisión sostiene que siguen existiendo importantes carencias en el sistema judicial húngaro. "Las cosas no pueden cambiar por completo de la noche a la mañana", declaró a 'Euronews' un alto cargo de la UE, que subrayó que muchas de las recomendaciones formuladas en los informes de años anteriores aún no se han abordado.
Un ejemplo es el procedimiento de nombramiento del fiscal general, que sigue preocupando a la Comisión porque podría permitir una injerencia política indebida en casos concretos. La Comisión no clasifica el rendimiento de los países de la UE, pero publica capítulos específicos que evalúan cada Estado miembro.
En el caso de Hungría, las preocupaciones que persisten se refieren al funcionamiento de la Justicia, los riesgos de corrupción y las vulneraciones del Derecho de la UE todavía sin resolver. El informe sigue calificando el espacio cívico como "obstruido". La complejidad de los procedimientos de registro en Hungría continúa siendo un desafío para las organizaciones más pequeñas, con recursos limitados.
El Informe sobre el Estado de derecho podría ganar peso en los próximos años, a medida que la Comisión Europea busca reforzar el vínculo entre el cumplimiento de las normas sobre Estado de derecho y la asignación de fondos de la UE en el presupuesto 2028-34. Los países que no cumplan estas normas podrían ver suspendidos determinados pagos, aunque el comisario McGrath recalcó que no habrá ningún mecanismo automático que se active únicamente en función de las conclusiones del informe.