Meta y Google prohibieron la publicidad política hace casi un año, pero las plataformas siguieron difundiendo campañas durante las elecciones húngaras que pusieron fin al Gobierno de Viktor Orbán.
Impulsadas por la nueva normativa de la UE, Meta (Facebook, Instagram y WhatsApp) y Google (YouTube) prohibieron los anuncios políticos en sus plataformas en octubre de 2025, mientras que TikTok ya los vetaba desde 2019.
Sin embargo, la prohibición no ha logrado impedir que este tipo de publicidad siga colándose en las plataformas, ni que las empresas la retiren con rapidez cuando los usuarios la denuncian a través de los mecanismos habilitados para ello. Así lo revelan las últimas investigaciones del Mediterranean Digital Media Observatory (MedDMO), centradas en la campaña electoral celebrada esta primavera en Chipre.
Entre octubre de 2025 y mayo de 2026, los expertos supervisaron de forma continua, mediante un sistema de aprendizaje automático, los anuncios de pago que incluían el nombre de alguno de los candidatos. Tras una revisión manual, denunciaron esos contenidos ante las plataformas y obtuvieron resultados reveladores.
En la campaña electoral de Chipre se colaron casi 3.500 anuncios políticos irregulares
Durante el periodo analizado, MedDMO identificó un total de 3.359 anuncios políticos irregulares en las tres plataformas. La mayoría, casi 2.500, se difundieron en los servicios de Meta.
De los anuncios denunciados, Meta consideró que aproximadamente la mitad infringían sus normas. Sin embargo, salvo 12 casos, las publicaciones solo fueron retiradas una vez finalizada la campaña publicitaria. Los investigadores constataron además que la compañía se limitó a eliminar los anuncios, tras permanecer activos una media de 60 días, sin examinar las páginas que los difundían, incluso cuando lo hacían de forma masiva, ni a sus administradores.
La publicidad política tampoco se limitó a los candidatos. MedDMO identificó nueve cuentas anónimas que difundían este tipo de anuncios y que, en conjunto, publicaron 453 campañas, la inmensa mayoría durante los 24 días previos a la votación.
La regulación húngara no resulta suficientemente eficaz
Antes de la prohibición de los anuncios políticos aprobada en octubre del año pasado, en Hungría los actores cercanos a Fidesz gastaron sumas enormes en publicidad política. Algunos anunciantes siguieron contratando masivamente anuncios de este tipo en las plataformas de Meta y Google incluso después de la entrada en vigor del veto.
Además de organizaciones afines a Fidesz y de perfiles falsos de Facebook que difundían la narrativa del Gobierno húngaro, varios diputados del partido también contrataron publicidad política irregular durante la campaña. En enero de este año, por ejemplo, el candidato Németh Balázs lanzó 37 anuncios en Facebook y otros 13 aspirantes de Fidesz lograron eludir la normativa que prohíbe este tipo de publicidad.
Como consecuencia, los votantes húngaros siguieron encontrándose hasta abril con anuncios políticos en las plataformas, pese a la prohibición. La prensa nacional documentó este fenómeno en varias ocasiones. Según la investigación, los anunciantes clasificaban esos contenidos como campañas de carácter social, en lugar de político, lo que en muchos casos les permitió sortear los filtros de Meta.