Un tribunal federal de apelaciones, dividido por dos votos contra uno, aplaza hasta el 3 de agosto la publicación de las grabaciones para dar más tiempo a Biden a presentar un nuevo recurso.
Un tribunal federal de apelaciones ha rechazado el intento del expresidente estadounidense Joe Biden de impedir la publicación de las grabaciones de audio y las transcripciones de las entrevistas que concedió a un escritor fantasma de memorias antes de ser elegido presidente.
En una decisión adoptada por dos votos contra uno y hecha pública el lunes por la noche, el tribunal concluyó que existe un interés público "considerable" en divulgar el material que Biden quiere mantener en secreto y añadió que las supresiones en las grabaciones contribuirían a proteger su intimidad.
"Concluimos que cualquier intromisión residual en la privacidad personal derivada de la divulgación de los materiales ahora censurados probablemente no supera el interés público en su difusión", señala la resolución.
Las grabaciones proceden de entrevistas realizadas por Mark Zwonitzer en la vivienda de Biden en 2016 y 2017, mientras ambos trabajaban en sus libros. Los abogados de Biden sostienen que aquellas conversaciones fueron francas y personales y estaban destinadas a permanecer en el ámbito privado.
Las grabaciones fueron obtenidas por el fiscal especial Robert Hur, que investigó la gestión que hizo Biden de documentos clasificados durante su etapa como senador por Delaware y como vicepresidente de Obama.
Los republicanos en el Congreso reclamaron el material después de que el fiscal especial Robert Hur decidiera no presentar cargos contra el entonces presidente.
La juez Florence Pan, propuesta por Biden, emitió una opinión discrepante en la que sostiene que el expresidente tiene un "importante interés de privacidad" en mantener oculto ese material.
"Las conversaciones en cuestión tuvieron lugar en la casa de Biden, y sus grabaciones fueron obtenidas por el Gobierno en el marco de una investigación penal que no desembocó en una acusación", escribió.
Biden demandó al Departamento de Justicia del Gobierno de Trump para impedir que entregara las grabaciones al Congreso y a la organización conservadora Heritage Foundation, pero recurrió después de que la jueza del tribunal de distrito de Estados Unidos Dabney Friedrich decidiera en junio que el interés público en ese material prevalecía sobre sus derechos de privacidad.
En su voto particular, Pan afirmó que la decisión de la mayoría, en la práctica, abre la puerta a la publicación inmediata de las grabaciones, lo que deja el caso "sin objeto".