Suecia quiere prohibir los "forever chemicals" en electrodomésticos de cocina y ropa para 2028, la UE ¿cuándo seguirá su ejemplo?
Suecia ha anunciado planes para prohibir los "químicos eternos" en los productos de consumo ya en 2028. "Es una gran victoria para la salud humana y para el medio ambiente sueco", afirmó la ministra de Clima y Medio Ambiente, Romina Pourmokhtari, en un comunicado difundido el 23 de julio. "Los PFAS no deberían encontrarse en la ropa, los cosméticos, los utensilios de cocina ni otros productos de uso cotidiano cuando existen alternativas eficaces".
Las sustancias per y polifluoroalquiladas (PFAS, por sus siglas en inglés) forman un grupo de más de 10.000 compuestos sintéticos que tardan miles de años en degradarse de forma natural, de ahí que sean conocidas como "químicos eternos". La exposición crónica a los PFAS se ha relacionado con impactos adversos en la salud, entre ellos la aparición de ciertos tipos de cáncer.
Se espera que la Unión Europea presente propuestas legislativas sobre los PFAS en 2027, aunque podría pasar mucho más tiempo antes de que se aprueben e implanten oficialmente restricciones a escala comunitaria. "El Gobierno [sueco] quiere adelantarse a la UE con una prohibición nacional", señaló el Ministerio de Clima.
Suecia sigue así el ejemplo de Francia, donde una prohibición pionera de los "químicos eternos" entró en vigor en 2026. La norma veta la venta, producción o importación de cualquier producto para el que ya exista una alternativa a los PFAS. La prohibición francesa incluye varias excepciones, entre ellas para los textiles considerados "necesarios para un uso esencial" o para la soberanía nacional.
Por qué los países endurecen las medidas contra los PFAS
Desde los años 40, los PFAS se han utilizado en productos cotidianos, desde utensilios de cocina antiadherentes hasta prendas de vestir, además de en procesos de fabricación industrial. Se han detectado prácticamente en cualquier lugar del planeta, desde la cima del Everest hasta la sangre humana.
Estos compuestos químicos están siendo objeto de restricciones cada vez mayores en todo el mundo debido a su impacto en la salud humana, con vínculos con ciertos cánceres, una menor fertilidad y alteraciones del sistema inmunitario.
"Los PFAS no permanecen encerrados dentro de los productos. Escapan a nuestros hogares, nuestra comida y el agua que bebemos, y llegan a nuestros cuerpos", explica Sian Sutherland, cofundadora del grupo de campaña contra los plásticos A Plastic Planet.
"La mayor preocupación es por quienes son más vulnerables a la contaminación química, las mujeres embarazadas y los bebés durante los primeros 1.000 días de vida, cuando la exposición puede tener consecuencias de por vida que se prolongan a lo largo de generaciones".
Qué incluye la prohibición sueca de los "químicos eternos"
Suecia prevé prohibir estos compuestos en los productos de consumo, incluidos la ropa, el calzado, los agentes impermeabilizantes, el menaje de cocina, los productos cosméticos y la cera para esquís. "Suecia no piensa esperar mientras los químicos eternos siguen extendiéndose en nuestros hogares, en la naturaleza y en nuestros cuerpos", afirmó Pourmokhtari.
"Con una prohibición nacional y un plan de acción integral, elevamos de forma significativa nuestro nivel de ambición y proporcionamos a las autoridades mejores herramientas tanto para prevenir nuevas contaminaciones como para gestionar la ya existente". Se espera que la prohibición entre en vigor el 1 de enero de 2028.
"La propuesta de Suecia demuestra que los gobiernos no tienen por qué aceptar una química tóxica como el precio de la vida moderna", señala Sutherland. "Ya existen alternativas más seguras, y Suecia ha mostrado que los gobiernos pueden y deben optar por apoyarlas".
Cuándo se prohibirán los PFAS en el resto de Europa
Suecia no es la única. Otros países europeos ya han decidido abordar el problema por su cuenta. Dinamarca prohibió los PFAS en el papel y el cartón en contacto con alimentos en julio de 2020, y amplió la prohibición a la ropa, el calzado y los agentes impermeabilizantes en julio de 2026. Esta legislación nacional acabará siendo sustituida por normas de alcance comunitario, cuya propuesta está previsto que la Comisión presente en 2027.
Se espera que la futura regulación limite el uso de PFAS en productos de consumo habituales, como la ropa o las cajas de pizza, con excepciones para sectores estratégicos, como el ámbito médico. Un primer dictamen científico, publicado a finales de marzo, recomendó una restricción amplia de estos "químicos eternos".
Se espera que la Agencia Europea de Sustancias Químicas (ECHA) emita antes de final de año un segundo dictamen sobre el impacto socioeconómico de las medidas contra los PFAS, que podría influir en el alcance de la futura regulación.
"Europa tiene ahora la oportunidad de liberarse de una herencia tóxica que se ha permitido durante demasiado tiempo", afirma Sutherland. "Proteger a las personas debe estar siempre por delante de proteger a la industria. Las soluciones ya existen; lo que ha faltado es la voluntad política para acelerar la transición y dejar atrás estos productos químicos innecesarios".
Las protecciones a escala comunitaria contra los "químicos eternos" en el agua potable también entraron en vigor en enero. Sin embargo, han recibido críticas por abordar el síntoma y no la causa del problema. En Europa, se estima que 12,5 millones de personas viven en comunidades cuya agua potable está contaminada con PFAS.