El evento es este año más grande que nunca, con la totalidad de los 233.000 metros cuadrados de zona expositiva vendidos por primera vez. Participan más de 1.700 expositores de 67 países y regiones, superando el récord del año pasado de 1.568.
Las grandes marcas del sector, entre ellas Xbox, Sega y Nintendo, presentan nuevos títulos y demos jugables. Los visitantes pueden probar juegos como Sonic Racing: CrossWorlds y Mario Kart World, mientras que se han formado largas colas para The Witcher 3: Wild Hunt tras el anuncio de una nueva expansión y un paquete de remasterización, Songs of the Past.
La feria refleja también el carácter cada vez más internacional de la industria del videojuego. Más del 70% de los expositores tienen su sede fuera de Alemania, mientras que se ha batido un récord con 47 pabellones nacionales y regionales representados.
La inteligencia artificial es otro de los grandes ejes, con los desarrolladores explorando cómo las nuevas herramientas de IA pueden apoyar tanto la producción como el trabajo creativo.
Gamescom abre sus puertas al público general el 27 de agosto, y los organizadores esperan más de 350.000 visitantes antes de que el evento concluya el 30 de agosto. Pese a su crecimiento, la feria sigue centrada en reunir en persona a las comunidades de jugadores.