Los robots empiezan a desenvolverse en el mundo físico en Tokio, donde empresas tecnológicas presentan máquinas diseñadas para manipular objetos, realizar tareas industriales y trabajar junto a los humanos.
Las demostraciones ofrecen una idea de cómo la IA puede ir más allá de las pantallas y el software y dar a las máquinas capacidad para interactuar con su entorno y llevar a cabo tareas físicas.
Entre los prototipos expuestos figura una máquina desarrollada por THK, que recoge botellas, bolsas y cajas bajo el control remoto de un único operador. Sus brazos articulados y sus pinzas le permiten además clavar un clavo en un trozo de madera, una demostración de la precisión y la destreza necesarias para tareas más complejas.
Nachi, HatsuMuv y ugo también presentan sus últimos sistemas robóticos. Ugo muestra su modelo semihumanoide ugo Nova, que realiza una tarea de perforación bajo control remoto.
Diseñado para trabajar en entornos concebidos para humanos, el robot cuenta con dos brazos de siete ejes y articulaciones adicionales en la cabeza y la cintura. También está pensado para recopilar datos del mundo real que se pueden utilizar para entrenar modelos de IA física.
Pero las demostraciones también ponen de relieve las limitaciones actuales de esta tecnología. Muchos robots siguen dependiendo de operadores humanos y los desarrolladores trabajan ahora para dotarlos de mayor autonomía, en un contexto de aumento de la inversión en máquinas impulsadas por IA en Japón.