El martes ante la Asamblea General de la ONU, Trump planteó si debía "aniquilar la República Islámica" u ofrecerle un acuerdo y afirmó que hubo contactos con Irán, la mayoría de la delegación iraní abandonó la sala durante su discurso.
El presidente estadounidense Donald Trump amenazó en un primer momento con "aniquilar" a Irán en un discurso ante la Asamblea General de la ONU el martes, pero después afirmó que responsables de Estados Unidos e Irán se habían reunido horas antes al margen de la cita, el primer contacto directo confirmado entre ambas partes desde el inicio de la guerra en febrero.
En un momento convulso para el mundo, y para su propia presidencia, Trump elogió su fortaleza frente a otros dirigentes mientras defendía en su intervención en la sede de la ONU en Nueva York su decisión de iniciar una guerra con Irán.
Trump sugirió a continuación que podría enfrentarse a "una gran decisión" en la guerra en curso con Irán, al instar a Teherán a reabrir por completo el estrecho de Ormuz y regresar a la mesa de negociación para alcanzar un acuerdo.
"¿Se alcanzará un acuerdo con Irán que les permita reconstruir y crear un país mucho más grande de lo que fue nunca, quizá uno de los más destacados de Oriente Medio o incluso del mundo?", dijo Trump. "¿O debo aniquilar la República Islámica y hacerlo rápidamente, sin darles nunca la oportunidad de volver a matar y destruir personas y países?", preguntó.
Trump rechazó además la idea de que Irán haya demostrado alguna capacidad de resistencia. "El régimen terrorista se comporta mal, no porque sea fuerte y seguro de sí mismo, sino porque es débil y está desesperado", afirmó Trump.
Trump también acusó a Teherán de dilatar un acuerdo para reabrir plenamente Ormuz y negociar una salida a la guerra hasta después de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, e insistió en que esa táctica no afectará a su enfoque del conflicto.
La mayor parte de la delegación iraní abandonó la sala mientras Trump arremetía contra la República Islámica. Sin embargo, tras su discurso grandilocuente y la férrea defensa de la guerra, el presidente estadounidense explicó a los periodistas que se había celebrado una reunión entre ambas partes, aunque dio pocos detalles. "Fue una reunión muy buena", dijo Trump.
Groenlandia, Ucrania y Yemen
Tras su intervención, Trump se reunió al margen de la Asamblea General con la primera ministra danesa Mette Frederiksen y el primer ministro groenlandés Jens-Frederik Nielsen para firmar un nuevo acuerdo de seguridad.
El acuerdo, anunciado la semana pasada, se cerró después de que Trump amenazara en repetidas ocasiones con "apoderarse" de Groenlandia, un territorio de Dinamarca, miembro de la OTAN, incluso mediante la fuerza militar si fuera necesario.
Trump afirmó el martes que Estados Unidos comenzará de inmediato a desarrollar una presencia militar más amplia en Groenlandia, incluida la construcción de "dos grandes bases militares". Según el acuerdo, Groenlandia sigue siendo territorio danés.
Trump mantuvo asimismo conversaciones con el nuevo primer ministro británico, Andy Burnham. Los líderes señalaron que abordaron la inmigración, el conflicto con Irán, la guerra entre Rusia y Ucrania y otras cuestiones.
Según la Casa Blanca, Trump también se reunió con la primera ministra japonesa Sanae Takaichi y con el presidente ucraniano Volodímir Zelenski, y tiene previsto mantener una reunión más informal con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez.
El mandatario tiene además programado un encuentro con dirigentes y altos cargos de los países del Consejo de Cooperación del Golfo, Baréin, Kuwait, Omán, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí, para debatir el rumbo de la guerra con Irán y la creciente preocupación por los recientes ataques de los hutíes respaldados por Teherán contra territorio saudí.
Trump planea asimismo participar en un acto sobre el Escudo de las Américas, una iniciativa que puso en marcha este año junto a países latinoamericanos centrada en la lucha contra los cárteles violentos.
La guerra en Irán domina la Asamblea General
Trump regresó a la Asamblea General de la ONU cuando se acerca el umbral de siete meses de la guerra contra Irán, que insiste en presentar como necesaria para hacer frente a la amenaza nuclear de Teherán. No obstante, Trump defendió en su discurso que el mundo está mejor bajo su liderazgo.
"Como presidente de la nación más extraordinaria de la historia", dijo Trump. "No tengo ningún interés en dejar que los peligros crezcan un día más. No creo en permitir que los problemas se enquisten".
La guerra se ha vuelto más compleja, pese a que los ataques de Estados Unidos e Israel han acabado con buena parte de la cúpula iraní y han destruido su fuerza aérea y su marina, mientras que el bloqueo estadounidense al petróleo de Irán ha dejado a Teherán al borde del colapso económico.
El mercado energético sigue nervioso por la guerra y los precios del petróleo repuntaron aún más después de que Arabia Saudí cerrara la semana pasada un oleoducto clave que actuaba como válvula de escape para el crudo bloqueado en el Golfo.
El reino saudí tomó esa decisión después de que el oleoducto fuera atacado por milicias respaldadas por Irán en Irak, en medio de un intercambio de fuego con los hutíes de Yemen.
Al mismo tiempo, los avances territoriales de los hutíes y su toma del estrecho de Bab el-Mandeb han vuelto peligrosa la utilización de esa ruta marítima del mar Rojo para los petroleros.
Pero Trump insistió de nuevo en que los elevados precios del petróleo son un problema transitorio que desaparecerá cuando termine la guerra. "Los precios del petróleo se desplomarán, incluso por debajo de los niveles que tenían al inicio del conflicto", dijo Trump. "Y en Estados Unidos eran muy bajos, realmente muy bajos".
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó el martes que Trump está dispuesto a reunirse con el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, mientras este se encuentra en Nueva York para la Asamblea General.
"Este es un presidente que se reúne prácticamente con cualquiera, porque considera que relacionarse con la gente es importante si se quiere resolver problemas", dijo Rubio a la cadena 'NBC'. "Eso no significa que vaya a acabar estando de acuerdo con ellos, pero es importante".