El pontífice pareció dirigirse al presidente estadounidense, Donald Trump, que suele calificar de "bulo" las advertencias de los líderes del sector de la inteligencia artificial sobre el rápido desarrollo de esta tecnología, atribuyéndolas a sus adversarios políticos.
El Papa León XIV ha afirmado este lunes que las preocupaciones sobre una inteligencia artificial que se descontrole no son 'fake news' y que deben tomarse en serio, insistiendo en que las cuestiones de seguridad planteadas por los expertos en IA deben debatirse y abordarse.
El pontífice, que dedicó su primera encíclica a la IA y a la necesidad de proteger a la humanidad ante sus efectos, fue preguntado durante una rueda de prensa por lo que Estados Unidos y, en especial, China deberían hacer para evitar que la inteligencia artificial sea un riesgo catastrófico para la humanidad.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha desestimado de forma reiterada las preocupaciones sobre la IA, su rápido ritmo de desarrollo y su potencial de descontrolarse, pese a las peticiones de directivos de las principales empresas del sector, entre ellos el consejero delegado de Anthropic, Dario Amodei, y el responsable de OpenAI, Sam Altman, restando importancia a estos temores y calificándolos de "bulos".
"Creo que este es un problema sobre el que tenemos que sentarnos a hablar", dijo el Papa estadounidense a los periodistas a bordo del avión que lo llevaba de regreso al Vaticano desde Francia, donde acababa de completar el primer viaje apostólico al país en 18 años. "No podemos limitarnos a quedarnos de brazos cruzados y fingir que no va a pasar nada", señaló el Pontífice.
Trump se ha erigido en defensor de esta tecnología y advierte a menudo de que Estados Unidos debe mantenerse por delante de China en la carrera armamentista de la IA. Ha afirmado que los esfuerzos por limitar la tecnología forman parte de una "conspiración" de sus adversarios políticos.
Varias grandes empresas de IA, entre ellas Anthropic, han pedido que se ralentice el desarrollo para dar tiempo a que las medidas de seguridad alcancen a esta tecnología de rápido desarrollo.
Amodei, el consejero delegado de Anthropic, por ejemplo, ha advertido de que en un plazo de entre 6 y 12 meses la IA podría ser capaz de dirigir un enjambre de agentes que tomara el control de todo internet.
Trump mantuvo una cena a última hora este domingo con Amodei y, según la Casa Blanca, durante el encuentro abordaron las preocupaciones de los estadounidenses sobre la tecnología y cómo mantener el dominio de Estados Unidos.
"Si alguien me preguntara '¿Estoy en modo pánico?' No, no lo estoy. Duermo por la noche", dijo León XIV. "Sí creo que las preocupaciones planteadas por muchos de los expertos, especialistas en IA, deben tomarse en serio", subrayó. "No creo que eso sea 'fake news', como algunos han dicho para intentar obtener, ya sea un beneficio económico u otro tipo de beneficio".
Una preocupación papal de larga data
El Santo Padre, que en su encíclica 'Magnificent Humanity' (magnífica humanidad) pidió una regulación sólida de la IA y una desaceleración de la tecnología, está al tanto de los avances en este campo.
Aunque estaba al final de un agotador viaje de cuatro días a Francia, León XIV reparó este lunes por la tarde en una noticia sobre Nvidia y la introducción de límites de seguridad en la IA. También recordó que la empresa se ha resistido anteriormente a la regulación externa del desarrollo de la IA.
Identificó la IA como uno de los mayores desafíos para la humanidad a los pocos días de su elección y dio el paso poco habitual de presentar personalmente su propia encíclica junto al cofundador de Anthropic, Christopher Olah, en un acto celebrado en el Vaticano en mayo.
La iniciativa formó parte del esfuerzo del Vaticano por implicar a Silicon Valley en el debate sobre los costes humanos de la IA.
"Tenemos que seguir invitando a los líderes políticos, a los responsables de la IA, a las organizaciones sociales, a las asociaciones, a reunirse y analizar qué está pasando ya y qué podría ocurrir más adelante", dijo este lunes. "Creo que limitarse a decir 'oh, no va a pasar' y cerrar los ojos ante ello probablemente no sea la forma más responsable de afrontarlo".