Las autoridades afirman que Uzbekistán cosechó más de cinco millones de toneladas de algodón bruto, un 25% más que en 2025, y que las máquinas recogieron el 85%.
Uzbekistán afirma que ha cosechado más de cinco millones de toneladas de algodón en rama en 2026, su mayor producción desde la independencia en 1991. Las autoridades sitúan el aumento en torno a una cuarta parte respecto al año pasado. El presidente Shavkat Mirziyoyev ha fijado un objetivo de rendimiento más alto para 2027.
El ministro de Agricultura, Ibrokhim Abdurakhmonov, dijo a los periodistas que la cosecha de 2025 se situó en torno a los cuatro millones de toneladas. La producción de este año también superó el objetivo inicial del Gobierno, fijado en 4,5 millones de toneladas.
Uzbekistán atribuye el aumento a nuevas variedades de algodón, métodos de siembra revisados y un uso más amplio de cosechadoras. El Gobierno señala que la superficie dedicada al cultivo de algodón ha disminuido un 38% en los últimos años y que los rendimientos medios han pasado de 2,1 a 5,6 toneladas por hectárea.
Más de 3.000 máquinas recogieron alrededor del 85% de la cosecha en un plazo de 30 a 35 días, según el Gobierno. Añadió que las máquinas recogieron toda la cosecha en Jizzakh y Syrdarya.
Del algodón en rama a los textiles terminados
El aumento de la producción coincide con la ampliación del procesado dentro del país, con el objetivo de transformar una mayor parte de su algodón en hilo, tejidos y prendas en territorio nacional.
Abdurakhmonov explicó a los periodistas, al describir el giro hacia la fabricación: "Antes solo vendíamos fibra de algodón".
"¿Cómo creamos valor añadido? Nuevas marcas, nuevas prendas, nueva producción nacional. Estamos viendo surgir buenos negocios", añadió.
Gran parte de esta actividad se desarrolla a través de clústeres algodonero-textiles que vinculan explotaciones agrícolas, procesadores y fabricantes.
Según el Banco Mundial, Uzbekistán cuenta desde 2023 con capacidad suficiente para transformar toda su producción de algodón en rama en hilo. Esto supone alejarse de la dependencia de las exportaciones de fibra sin procesar.
El organismo calcula que la industria textil empleó a unas 600.000 personas en 2024, frente a 188.000 en 2018. Muchos de esos trabajadores son mujeres y jóvenes.
Reformas laborales
Uzbekistán también ha cambiado la forma de recoger el algodón. Durante décadas, docentes, estudiantes y empleados del sector público eran movilizados para trabajar obligatoriamente en los campos.
Desde 2017, el país ha introducido reformas destinadas a poner fin al trabajo forzoso y a cambiar la forma de producir algodón.
En marzo de 2022, la Organización Internacional del Trabajo afirmó que durante la campaña de 2021 se había eliminado el trabajo forzoso y el trabajo infantil sistemáticos. Su mecanismo de seguimiento constató que el 99% de los recolectores de algodón entrevistados había trabajado de forma voluntaria.
Ese mismo mes, la coalición Cotton Campaign retiró su llamamiento a un boicot mundial al algodón uzbeko, que había sido respaldado por 331 marcas y minoristas internacionales.
El Gobierno espera que los agricultores algodoneros obtengan un beneficio neto conjunto de entre 13 y 14 billones de soums uzbekos (unos 1.000 millones de euros) con la cosecha de este año, aunque las cifras definitivas aún no se han confirmado.
Responder al desafío del agua
El uso del agua sigue siendo uno de los principales retos para el cultivo de algodón en el clima seco de Uzbekistán. Según el Banco Mundial, la agricultura representa aproximadamente el 90% del consumo de agua del país.
Mirziyoyev señaló que el cultivo de algodón utiliza ahora la mitad de agua que en la década de 1990 y atribuyó esta reducción a las tecnologías de ahorro de agua.
Abdurakhmonov indicó que los agricultores están pasando de inundar los campos a utilizar riego por goteo y calculó que esta tecnología podría reducir el consumo de agua en torno a un 40%.
"Antes inundábamos los campos y el suelo no podía respirar. La actividad microbiana había disminuido. Ahora el suelo se está recuperando", añadió, y señaló que los agricultores también están alternando algodón y trigo para mejorar las condiciones del suelo.
El Gobierno asegura que también está modificando la manera de cultivar algodón en zonas con suelos salinos y que busca reducir el uso de fertilizantes.
El objetivo para 2027
Tras la cosecha récord, Mirziyoyev se ha fijado como objetivo aumentar en 2027 el rendimiento algodonero medio nacional de 5,6 a entre 6,5 y 7 toneladas por hectárea.
Las medidas previstas incluyen variedades de mayor rendimiento, drones agrícolas, inteligencia artificial y sistemas de riego más eficientes. Está por ver cómo afectarán estas medidas a los ingresos de los agricultores y al uso del agua.