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"Lectores de tabaquería", una profesión en Cuba

"Lectores de tabaquería", una profesión en Cuba
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Por Natalia Oelsner
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En Cuba, leer historias a los que trabajan es un oficio. Los lectores de tabaquería están encargados de amenizar los días de los empleados de las fábricas de tabaco.

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En las fábricas de tabaco en Cuba, un trabajo especial se oculta detrás de los legendarios cigarros cubanos. El de los lectores de tabaquería, encargados de contar historias a cientos de torcedores de tabaco.

Novelas clásicas, noticias, estudios o citas famosas... Todos los trabajadores esperan este momento del día.

"Los trabajadores tabacaleros respetan muchísimo los horarios de lectura y hacen silencio cuando se va a leer para escuchar y para conocer de antemano, bien temprano todas las noticias. Yo sé que son fieles defensores a que este oficio continúe por los siglos de los siglos", explica Odalyz Lara, una lectora de tabaquería.

En Cuba, la tradición de leer en voz alta existe desde 1865 y en 2012, se la reconoció como patrimonio cultural. Los lectores de tabaquería se adueñan del micrófono para entretener a al público tres veces al día.

Para Francisco Gonzales, ser lector "es un trabajo maravilloso, hermoso" y "único en el mundo".

Esta práctica se realiza incluso en las fábricas de las marcas de tabaquería cubanas más conocidas, como Cohiba, Romeo y Julieta, Partagas y Montecristo. Los espectadores, que no dejan de trabajar ni en la mejor parte de la historia, se alegran de poder aprender cosas a diario.

Es el caso de Mayra Gallardo, para quien una lectora de tabaco "es un privilegio muy grande". "Que tengas una persona que te enseñe la vida diaria y te instruya, todo lo que es nacional e internacional y el mismo contenido de trabajo que nosotros tenemos".

Los torcedores de tabaco, siempre con la chaveta o cuchilla curva que les sirve para cortar la hoja y luego enrollarla, han demostrado una gran capacidad de aprentisaje. Hay quienes se saben de memoria capítulos enteros de obras clásicas y poesías. Para ellos, los lectores son como un reloj que marca su ritmo.

"Me gustan las noticias porque a veces no tengo tiempo de escucharlas en mi casa, nos mantiene al tanto. Y las novelas, porque nos entretienen, nos relajamos y escuchamos algo más", comenta la trabajadora Yordanka Herrera.

Los cigarros cubanos, considerados como un símbolo del capitalismo opulento, representan una de las principales exportaciones de la frágil economía cubana, aunque Cuba tiene prohibido exportar a Estados Unidos.

Mientras el mercado sigue creciendo en otros lados del mundo, los lectores de tabaquería esperan que el placer por la lectura no desaparezca jamás.

"Si hacen lo que está estipulado no tiene por qué desaparecer la lectura. Recuerda que es la única en el mundo, y eso hay que defenderlo a capa y espada", argumenta la lectora de tabaquería Yordanka Herrera.

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