El rescate de Julen del pozo no es cuestión de horas: "Hay que hablar de días"

El rescate de Julen del pozo no es cuestión de horas: "Hay que hablar de días"
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REUTERS/Jon Nazca
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El miércoles, se calculaba que el rescate de Julen, el niño de dos años que se precipitó el domingo en un pozo, podría durar entre 24 y 48 horas. Unos cálculos demasiado optimistas. "Hay que hablar de días", explica a Euronews Juan López Escobar, delegado del Colegio Oficial de Ingenieros de Minas del Sur.

"Estamos hablando de obras que se tardan meses y que se van a hacer en días", añade. "Mover la maquinaria allí es complicadísimo". El pozo tiene 25 centímetros de diámetro y más de 100 de profundidad.

López se encuentra en la plataforma donde se está perforando para construir un túnel horizontal que pueda llevar a un equipo especializado de mineros hasta el pozo en el que cayó el menor. Una de las principales dificultades es no saber qué tipo de terreno se van a encontrar, explica, además de que "uno de los apoyos se mueve".

Tan solo preparar la plataforma para trabajar y empezar a sondear el terreno lleva 48 horas, mientras que la celeridad de la excavación depende del material que se encuentren. Si el terreno está suelto o si es una roca dura.

La última fase de la excavación tendrá que realizarse manualmente con piquetas para evitar derrumbes que puedan poner en peligro de enterramiento tanto al niño como a los efectivos de rescate.

La brigada de mineros asturianos de Hunosa, con más de 100 años de experiencia en salvamento en condiciones adversas en minas, serán los encargados de introducirse en las galerías.

Mientras los mineros ensayan el operativo final del rescate, López explica que no se ha descartado la construcción de un segundo túnel vertical, paralelo al pozo.

El Colegio Oficial de Ingenieros de Minas del Sur explica que hay que intentar todas las técnicas posibles: en este caso, un túnel horizontal y otro vertical. En el primero que lleguen al pozo, se empezará a hacer el picado manual.

Excavar el túnel vertical también conlleva riesgos de desprendimientos por las vibraciones que pueda transmitir al pozo.

El objetivo es llegar a unos 80 metros de profundidad, donde se cree que se encuentra el niño, de quien se halló un cabello -confirmado por análisis de ADN- entre el material sólido extraído estos días del pozo.

GRÁFICO: Así es el pozo de Totalán en el que una difícil operación de rescate busca a un niño