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La polémica en torno al nombre de Macedonia

La polémica en torno al nombre de Macedonia
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Un nombre y dos países. El pasado 17 de junio, Alexis Tsipras y Zoran Zaev celebraban la firma del Acuerdo Prespa. Las sonrisas de los primeros ministros tenían que ver con la resolución de un problema que surgió en 1991. No se trataba únicamente de la fundación de un país llamado "República de Macedonia", al norte de Grecia sino de que el joven Estado adoptó una constitución que sugería que sus ciudadanos eran descendientes de Alejandro Magno y que todas las personas de etnia macedonia deberían vivir en un Estado conjunto que abarcara todo el territorio macedonio.

En Atenas, Salónica, Bruselas... incluso en Melbourne se llevaron a cabo multitudinarias manifestaciones contra el uso del término "Macedonia". Pero la gestión del asunto resultó ser demasiado delicada para el entonces primer ministro de Grecia, Mitsotakis, quien vio cómo Samarás, su ministro de Asuntos Exteriores, discrepaba y dimitía. La situación empeoró cuando 'su' Gobierno se desmoronó, aproximadamente un año después. Andreas Papandréu, que dirigió el siguiente Gobierno, impuso un embargo comercial a los vecinos de Grecia; medida que modificó 18 meses más tarde tras la protesta de la comunidad internacional.

Bajo el auspicio de Naciones Unidas, Atenas y Skopie firmaron un acuerdo provisional en 1995 en Nueva York, en el que se establecía que el nombre provisional del país sería Antigua República Yugoslava de Macedonia. La joven nación fue, así, el primer Estado de los Balcanes Occidentales en firmar un Acuerdo de Estabilización y Asociación con la UE. Cuatro años más tarde, el Consejo Europeo lo designó como candidato a integrar la UE. En 2008, Grecia logró el bloqueo de su adhesión a la OTAN por la disputa que mantenían ambas naciones con respecto al nombre. Como respuesta, el Gobierno de la Antigua República Yugoslava de Macedonia, encabezado por Nikola Gruevski, determinó la construcción de estatuas gigantescas de antiguas figuras griegas de la historia macedonia, como es el caso de Alejandro Magno y el rey Filipo II. Su sucesor, Zoran Zaev, demostró más pragmatismo y el deseo de introducir al país en la UE y la OTAN. Después de que el Parlamento ratificara el Acuerdo Prespa, está listo para ver cómo su país es, definitivamente, reconocido como "República de Macedonia del Norte".