Honda pretende cerrar su fábrica en la localidad inglesa de Swindon

Malas noticias para la economía británica. Honda, fabricante japonés de automóviles, se dispone a cerrar la fábrica que tiene en la localidad inglesa de Swindon, donde se construyen los modelos Civic y CV-R.
Un cierre que se produciría en 2022 y que conllevaría la pérdida de 3 500 puestos de trabajo. Honda construyó poco más de 160 000 vehículos en su planta británica el año pasado, que representan algo más del 10 % de la producción total británica.
En la actualidad, cientos de miles de componentes, necesarios en la construcción de coches, "fluyen como el agua" a la línea de producción de la planta, cada día laborable. Algunos pedidos de proveedores de la UE llegan en un plazo de 5 a 24 horas. Honda teme que, en el futuro, los controles fronterizos que puedan introducirse por el Brexit, obstruyan el proceso y repercutan en los plazos de entrega de los coches acabados. La marca japonesa conservará su sede europea en Bracknell, cerca de Londres, así como sus operaciones del equipo ligado a la Fórmula Uno, en el Reino Unido.