Última hora

Última hora

Cómo se ha salvado para la posteridad el patrimonio cultural de Eslovaquia

Cómo se ha salvado para la posteridad el patrimonio cultural de Eslovaquia
Tamaño de texto Aa Aa

El fuego, la humedad y el tiempo son tres grandes enemigos de los libros.

Aquí, en la Biblioteca Nacional de Eslovaquia, en la localidad de Martin, un plan de digitalización masiva ha hecho posible proteger libros y documentos de esas amenazas.

Millones de páginas procesadas

Un proyecto que también supone una nueva experiencia para acercar la cultura nacional a la población.

"La siguiente generación podrá venir aquí y ver cómo eran nuestra vida y nuestra cultura hace cincuenta o incluso cien años", nos cuenta el profesor Marian Baleja.

Gracias a este proyecto apoyado por la política de cohesión de la Unión Europea, más de 56 millones de páginas de libros, documentos y revistas han sido almacenados en una enorme base de datos digital.

"La digitalización ha hecho mucho más fácil para nosotros la tarea de preservar el patrimonio cultural para la posteridad, porque la circulación de documentos físicos entre nosotros es cada vez menor debido al acceso a las copias digitales", asegura Jan Kovacik, coordinador del proyecto Dikda.

Mucho más que digitalizar libros

El proceso comienza con el transporte de los libros a un centro de conservación y digitalización de última generación a pocos kilómetros de la ciudad.

Aquí, un equipo de expertos, empleando dispositivos específicos, somete a los libros a un proceso de varios pasos: limpieza, pruebas químicas, restauración si es necesario y digitalización.

Dependiendo del tipo y estado del libro, se emplea un escáner manual o automático.

La totalidad del patrimonio cultural eslovaco ha pasado por estas máquinas, página a página.

"Generalmente, son 3000 páginas por escáner. Aquí tenemos veinte escáneres, haciendo la cuenta, son casi 60.000 páginas al día", comenta Lubos Gloncak, experto en digitalización de la Biblioteca Nacional de Eslovaquia.

Neutralizar bacterias

Salvar un libro no es solo hacer una copia digital. Supone también detectar y neutralizar bacterias que pueden estropear sus páginas.

Antes de la digitalización se realizan una serie de pruebas para saber si hay que enviarlo al departamento de restauración.

"Detecto todos los microorganismos de las páginas. Es importante saber qué tengo delante para poder decidir la estrategia adecuada para destruirlos y salvar el libro", afirma Nora Rapava, experta en conservación del papel de la Biblioteca.

Un proyecto de largo recorrido

Aunque la principal parte de este proyecto de tres años ya ha finalizado, esta infraestructura continuará procesando miles de nuevos documentos.

La tecnología y tratamiento manual desarrollado en el programa DikDa continuará con la gran misión de preservar el patrimonio cultural eslovaco.