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"Pisos colmena" o como vivir en habitaciones de 2,4 metros cuadrados en Barcelona

"Pisos colmena" o como vivir en habitaciones de 2,4 metros cuadrados en Barcelona
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Los precios de la vivienda están por las nubes en las grandes ciudades españolas y los alquileres se han disparado superando las cotas alcanzadas durante los años de la burbuja inmobiliaria. En este contexto, en Barcelona han florecido empresas que ofrecen alojamientos a precios razonables pero que rozan o violan directamente la legalidad. Harry Kajevic, un camionero austriaco de 42 años que reside en la ciudad condal desde hace seis años, vive desde hace semanas una "microhabitación" de 2,4 metros cuadrados por la que paga 200 euros al mes, gastos incluidos. ¿Es un alojamiento digno?

"Para mí, es una casa decente. Estoy limpio, como lo suficiente, duermo bien. Puedo caminar por las calles como cualquier otra persona, sin tener que pensar, "Dios, ¿dónde voy a dormir esta noche?", explica Kajevic.

La decena de inquilinos que hay por el momento en este apartamento colmena comparte los grandes espacios del apartamento: salón, cocina y baños. Entre los residentes se encuentra Héctor Cabañol. Empleado a tiempo parcial, gana 800 euros al mes y de esa cantidad destina 600 a la pensión alimenticia de sus hijas y a la hipoteca aún que comparte con su exmujer. Su opinión sobre el apartamento tampoco difiere:

"¿Indigno? ¿Qué es indigno? ¿Qué es digno? Yo prefiero esto que estar en la calle o buscarme un albergue social, que por lo que me han contado es mucho peor y tienes que dormir con todo debajo de la almohada", explica.

En guerra abierta contra la especulación inmobiliaria, Janet Sanz, concejala de urbanismo del ayuntamiento de Barcelona, considera intolerable la proliferación de este tipo de alquileres:

"Cuando se trata de mercadear de alguna forma con un derecho básico como es la vivienda creemos que lo más importante es que el Ayuntamiento sea contundente y deje las cosas claras desde el principio".

El Ayuntamiento cerró la oficina de Haibu, la empresa que alquila estos apartamentos, porque sus habitaciones no alcanzan el mínimo establecido de 5 metros cuadrados. Sin embargo, Haibu, que quiere decir colmena en "japonés", tiene el terreno abonado para seguir operando a través de internet: el alquiler medio de una vivienda en Barcelona roza los 1.000 euros y un 30% por ciento de los empleados ganan menos de 1230 euros al mes.