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Colombia resguarda a más de 1.000 militares y policías venezolanos que han desertado

Caracas, Venezuela, el 5 de julio de 2017.
Caracas, Venezuela, el 5 de julio de 2017. -
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Reuters / Marco Bello
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La Cancillería colombiana informó este martes 14 de mayo la firma de un memorando de entendimiento con el "Gobierno interino de la República Bolivariana de Venezuela", un acuerdo con Juan Guaidó para atender a los 1.400 militares y policías venezolanos que han desertado del Gobierno de Nicolás Maduro y que han decidido huir al vecino país.

Dicho documento fue firmado por el canciller colombiano Carlos Holmes Trujillo y el embajador en Colombia de la oposición venezolana, Humberto Calderón Berti, con el fin de que estos agentes de seguridad puedan retomar sus vidas como civiles hasta que "las condiciones en su país natal les permitan volver a ejercer sus funciones en la fuerza pública".

Desde el 23 de febrero, cuando la crisis fronteriza estaba en su punto más álgido con el intento del ingreso de la ayuda humanitaria a Venezuela por la oposición venezolana, Colombia ha experimentado un flujo masivo de funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y de la Policia Nacional Bolivariana (PNB), específicamente en las ciudades de Cúcuta y Villa del Rosario en el departamento de Norte de Santander.

Reuters /Juan Pablo Bayona.
Militares desertores venezolanos. Cúcuta, Colombia. 30 de abril. 2019Reuters /Juan Pablo Bayona.

Esta medida llega después de varias semanas de incertidumbre por parte de los funcionarios que, acompañados de sus familiares, han declarado a los medios locales su temor de ser desalojados de los refugios donde viven.

"Nos dijeron que teníamos de tres a cuatro días para ir buscando dónde irnos, (que) nos iban a entregar una colchoneta, una sábana y 350.000 pesos (unos 110 dólares), más este mapa que estoy mostrando para poder movilizarnos", dijo un hombre que se identificó como el sargento Luis González al medio colombiano W Radio en marzo.

Durante la entrevista, González ha reconocido a Juan Guaidó como su "presidente" uniéndose asi a muchos otros militares venezolanos y líderes internacionales que rechazan el Gobierno de Nicolás Maduro.

Una nueva oportunidad pero sin uniforme

El memorando de entendimiento contempla el acceso a los servicios de salud pública, educación y a la vida laboral mediante un Permiso Especial de Permanencia (PEP) que tendrá vigencia de 90 días prorrogables hasta 2 años para los agentes de seguridad y sus familiares.

Migración Colombia contabilizaba al menos 400 familiares refugiados en su territorio.

Además, recibirán capacitaciones por parte del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) y atención básica con el apoyo de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) para facilitar la integración al país.

Calderón Berti ha sido enfático al recordar que los uniformados venezolanos "no podrán ejercer funciones militares, ni policiales o de seguridad o defensa" en el territorio colombiano.

La crisis venezolana ha obligado a 1.260.594 personas a buscar refugio en Colombia, de los cuales 770.975 lo han hecho de forma regular y los restantes 489.619 de manera irregular, según cifras de Migración Colombia.

La crisis económica azota a los cuarteles venezolanos

La situación en Colombia se vive también en la otra frontera de Venezuela. A pesar de que el terreno es complicado de atravesar, cientos de militares se han aventurado por la selva amazónica y los senderos de los indígenas para llegar a Brasil.

"Han salido muchos militares, en su mayoría (de la) Guardia Nacional (...) Y todavía vendrán más, hay más personal que se quiere ir", dijo una teniente venezolana que llegó a pie a la ciudad brasileña de Pacaraima a mediados de abril.

El Ejército brasileño ha informado que unos 60 miembros de las fuerzas de la nación petrolera emigraron a Brasil desde que Maduro cerró las fronteras el 23 de febrero. Colombia y Brasil han declarado que que el ritmo de las deserciones se acelera a medida de que la crisis económica y política del país se agrava.

Reuters / Bruno Kelly
Miembros de la Guardia Nacional de Venezuela que desertaron a Brasil.Reuters / Bruno Kelly

La dura realidad venezolana viene acompañada de amenazas y persecuciones del Gobierno de Nicolás Maduro a los medios y bajos mandos de las Fuerzas Armadas, en un intento de mantener el brazo militar leal a la cúpula chavista.

"Arriesgamos mucho la vida para lo poco que recibimos. Uno está para proteger al pueblo y el Gobierno quiere que uno ataque al pueblo. No puedo”, decía un sargento en un hotel de Pacaraima a la agencia de prensa Reuters, "me fui por la situación y por los malos tratos de los superiores a los subalternos, las malas ordenes que nos dan".

El sargento, que prefirió mantener su identidad en el anonimato por miedo a represalias hacia él y su familia, expresó que su salario equivalente a 10 dólares mensuales no alcanzaba para mantener a sus dos hijos y señaló que Maduro ha colocado a varios jefes militares de alto rando a cargo de compañías estatales a cambio de de lealtad.

“El presidente sabe que si los sacan de todos esos cargos, esos mismos militares le van a dar la espalda y pueden darle un golpe de Estado”, afirmó.

La continua escasez de alimentos y medicinas, así como la hiperinflación caldean los ánimos en los cuarteles venezolanos puesto quién no tiene acceso a los tratos preferenciales de Nicolás Maduro debe sortear las vicisitudes como cualquier otro ciudadano venezolano.