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Las sombras más oscuras del tercer aniversario de la intentona golpista en Turquía

Las sombras más oscuras del tercer aniversario de la intentona golpista en Turquía
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El puente del Bósforo pasó a llamarse Puente de los Mártires en honor a quienes perdieron la vida el 15 de julio de 2016 tras plantar cara a los militares que pretendían dar un golpe de Estado en Turquía. Aquella intentona dio pie a una brutal caza de brujas que diezmó el Ejército, las Universidades y los medios de comunicación. Tunca Ogreten, periodista, pasó un año y medio en la cárcel acusado de apoyar el terrorismo:

"Sólo hice periodismo, por eso estuve en prisión. Sabía que algún día saldría, así que esperé y me mantuve fuerte. Luego me dejaron salir", explica Ogreten.

Como Ogreten, decenas de periodistas han sido encarcelados desde el intento de golpe de Estado de 2016. Redactor jefe del diario Evrensel, Fatih Polat no recuerda cuántas veces ha estado delante de juez de tantas como han sido. La última fue acusado de insultar al presidente, Recep Tayyip Erdogan:

"También había presión antes del golpe, pero después todo esto se puso en marcha y se intensificó", añade Patih Polat.

Un examen de conciencia sobre los excesos de la represión posterior al golpe está fuera de lugar en las conmemoraciones del tercer aniversario del fracaso de la intentona. Por todo el país se han erigido estatuas y levantado monumentos en memoria de los alrededor de 250 fallecidos en esa fatídica jornada, incluyendo civiles desarmados. Más de 77.000 personas han sido encarceladas y unas 150.000 han sido despedidas o suspendidas de empleo y sueldo. El gobierno lo justifica alegando que era necesario para garantizar la seguridad, pero lo cierto es que se ha utilizado para silenciar la disidencia.

"Hay periodistas que hacen su trabajo como es debido, pero siempre con el miedo a ser procesados por escribir una noticia, por comentar un acontecimiento. Todos y cada uno de los periodistas son conscientes de que al escribir un tuit puede estar escribiendo su propia acusación", sentencia Ozgur Ogret, representante del Comité de Defensa de los Periodistas.

Para Ogreten, que deberá comparecer de nuevo ante el juez el próximo mes de septiembre, no se trata de una amenaza, sino una realidad que puede costarle hasta 19 años de cárcel.

"Hay muchos periodistas encarcelados, y otros muchos, periodistas valientes e independientes, siguen fuera, pero son prisioneros potenciales. Temo por todos nosotros, los de dentro y los fuera, que seguimos trabajando".