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Vacaciones en Chernóbil

Vacaciones en Chernóbil
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Ahora parece un turista, pero Rodion Luka está buscando el lugar que fue su hogar. No lo ha vuelto a ver desde el accidente de Chernóbil, la catástrofe nuclear ocurrida en 1986 que convirtió Prípiat, a solo dos kilómetros, en una ciudad fantasma. El desastre obligó a crear una zona de seguridad de 30 kilómetros cuadrados que, según los científicos, no se podrá habitar hasta dentro de 20.000 años. Luka es un regatista y medallista olímípico. Nació en Kiev y se desplazó a Prípiat poco después, donde vivió hasta los diez años. La entrada a su casa ha quedado oculta entre la maleza que ha ido creciendo.

Hasta que Luka y su amigo decidieron visitar la zona de exclusión juntos, como turistas, nadie de su familia había vuelto. Las agencias de viajes aseguran que la mayoría de sus clientes son extranjeros.

"La zona de exclusión de Chernóbil se abrió a las visitas a principios de la década del 2000 después de que se parara por completo la actividad en la central. Desde entonces, el turismo no ha hecho más que crecer", explica la corresponsal de Euronews Natalia Liubchenkova

La reciente miniserie de HBO sobre la catástrofe ha vuelto a poner el foco en el lugar, lo que ha supuesto una gran noticia para la Asociación de Operadores Turísticos de Chernóbil. Esperan que la UNESCO lo declare patrimonio de la humanidad. Los visitantes pueden acceder a la zona de exclusión durante uno o dos días, con la opción de pasar la noche en un hotel. Se está preparando también una excursión en Kayak. Los que van allí tienen sus preferencias, como detalla la guía Elena Alekseienko: "Definitivamente el radar Douga 1, porque nadie sabe que está allí y mucha gente se sorprende que también se pueda ver este radar. Y por supuesto, la ciudad de Prípiat, porque es difícil imaginar que fuera una ciudad porque ahora es una jungla, es un bosque, así que creo que es el sitio que más impresiona a la gente.

Los guías turísticos aseguran que la dosis de radiación a la que se expone la gente durante la visita es la misma que se estuvieran una hora en un avión. Hay chequeos a la salida y nadie puede abandonar la zona hasta la confirmación de que está totalmente limpio.