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El cambio climático puede causar huracanes cada vez más devastadores como el Dorian

El cambio climático puede causar huracanes cada vez más devastadores como el Dorian
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Iban Ameztoy/Sentinel 2/Copernicus/EU
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El huracán Dorian se aleja de Bahamas después de causar la "peor catástrofe en la historia". Tras tocar tierra en en su máxima categoría, ha dejado al menos cinco víctimas mortales y devastación a su paso por las islas y se acerca ahora peligrosamente a la costa este estadounidense, aunque degradado a categoría 2.

Se trata del huracán más poderoso que ha azotado una isla del océano Atlántico desde que se tienen registros, indica Copernicus Marine, el servicio europeo de vigilancia del medio marino. Los expertos alertan que el calentamiento global hace que cada vez sean más frecuente este tipo de eventos climáticos extremos.

"Existe un fuerte consenso en la comunidad de la ciencia de los huracanes de que un clima cálido está conduciendo a huracanes de mayor intensidad, como de categoría 4 y 5", explica a Euronews Timothy M. Hall, investigador de la NASA GISS. "Los detalles de las causas son complicados, pero una primera aproximación es simplemente que hay más calor en el océano en un clima más cálido. Y este calor es esencialmente el combustible para los huracanes".

Océanos calientes: combustible para los huracanes

Hall explica que el agua de mayor temperatura se evapora más fácilmente y este vapor de agua se absorbe durante la tormenta. Cuando se condensa y se transforma en lluvia, se libera el calor que alimenta aún más la intensidad de la tormenta, señala.

El Centro para Soluciones Climáticas y Energéticas (C2ES) dice que se espera que las tasas de precipitaciones aumenten en un 20% durante las tormentas tropicales y esto, "como lo demostró el huracán Harvey en 2017, puede ser a veces el impacto más destructivo".

El huracán Harvey llegó a afectar 100.000 hogares a su paso por los estados estadounidenses de Texas y Luisiana donde ocasionó multimillonarios daños económicos. Además de Harvey, en los últimos años, el país ha sido azotado por potentes huracanes como María, que provocó centenares de muertos en Puerto Rico y las Islas Vírgenes.

Aumento del nivel del mar

La subida en los niveles de los océanos, que según un estudio publicado por Nature Climate Change se ha acelerado desde la década de 1960, es otro de los factores que influyen en la virulencia de los huracanes.

El C2ES señala que este hecho, por ejemplo, intensificó el impacto del Huracán Sandy, que en octubre de 2012 causó pérdidas de casi 60 mil millones de euros en Nueva York, New Jersey y Conneticut. "Gran parte de estos daños estaban relacionados con las inundaciones costeras", indica.

Menos huracanes, pero más devastadores

Timothy M. Hall aclara que el hecho de que el clima mundial se caliente no va a significar un mayor número de huracanes, sino que de hecho puede haber menos. Pero las tormentas que se forman están alcanzando mayores intensidades.

"Estas tormentas de alta intensidad son las que causan la gran cantidad de daños en tierra", precisa. "Por lo tanto, desde una perspectiva de riesgo de huracanes, lo que más importa son las tendencias al alza en estas fuertes tormentas".

Riesgo también de "huracanes" en el Mediterráneo

El meteorólogo español Mario Picazo advertía en un tuit que las temperaturas en el Mediterráneo occidental también ha aumentado y que actualmente están entre 3º a 5ºC por encima de lo habitual, tomando como referencia el período entre 1982 y 2011.

"Gran parte del mar sería capaz de alimentar un huracán dadas las temperaturas del agua de +26ºC en casi toda la cuenca", señala.

Los Ciclones Tropicales Mediterráneos, también conocidos como 'Medicane' por su denominación en inglés (Mediterranean Hurricane), son sistemas meteorológicos dañinos, que se forman sobre el Mar Mediterráneo.

A diferencia de los huracanes, son de menor dimensión, no duran más de un día y sus vientos no suelen superar los 100 kilómetros por hora, pero con el cambio climático los científicos pronostican que cada vez se parezcan más a los ciclones tropicales.

Un estudio en la revista AGU Geophysical Research Letters señala que los medicanes se volverán potencialmente más peligrosos a finales del siglo XXI, incrementando su duración y la potencia de sus vientos y precipitaciones. Aunque el calentamiento global a causa del hombre puede incluso aumentar sus riesgos en un escenario más cercano "con potenciales consecuencias naturales y socioeconómicas".

Ejemplo de medicane es la tormenta subtropical que sufrió Grecia en septiembre de 2018. Un estudio publicado en 2011 revela que estas formas de ciclones tienden a ocurrir en la región 1-2 veces al año, pero con el cambio climático también se pueden esperar más frecuentemente.