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La subida del nivel del mar ya se siente en el puerto egipcio de Alejandría

La subida del nivel del mar ya se siente en el puerto egipcio de Alejandría
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El embate del mar Mediterráneo está minando el litoral de Alejandría hasta el punto de poner el peligro la existencia misma de la ciudad fundada por Alejandro Magno hace dos mil años. Con sesenta kilometros de línea costera, Alejandría es especialmente vulnerable a la subida del nivel del mar, por lo que las autoridades ya han comenzado a levantar barreras de protección contra la erosión de las olas.

Ashour Abdel-Karim, es el jefe de la Autoridad Egicia de Protección del Litoral. Explica que uno de los puntos másl vulnerables de la ciudad es el enclave donde se erigió en el siglo XV la fortaleza de Qaitbay, por el sultán que le dió su nombre. Se cree que es allí donde se levantó el mítico faro de Alejandría de la Antigüedad.

"La ciudadela de Qaitbay -dice Abdel-Karim- se erigió en una roca enorme, en los últimos años esta roca ha sufrido muchas corrientes muy fuertes que la han erosionado y han aparecido cavidades en ella. Hace dos años el agua se filtró en esas cavidades hasta el interior de la ciudadela misma. De no haber comenzado a protegerla inmediatamente la roca se habría colapsado y la fortaleza con ella ."

En 2015 el barrio de al Max se inundó, cientos de personas tuvieron que ser evacuadas, y el Gobierno tuvo que construir nueve edificios para alojarlas porque sus casas ya no eran seguras. Los cimientos de los edificios reposan, como toda Alejandría, sobre un terreno que se hunde 3 milimetros cada año desde 2012.

Ali Ibrahim es pescador y vecino de al Max, él es testigo de lo que está ocurriendo.

"La subida del nivel del mar -dice- no es algo que se vea a simple vista, pero con los años se empieza a notar, por ejemplo, los arenales de las playas se achican."

Las presas del Nilo, que reducen el caudal del río y los sedimentos que deposita en el delta, así como la extracción de gas natural, hunden el terreno y agravan los efectos de la subida del nivel del mar debida al cambio climático. Una combinación potencialmente catastrófica para la ciudad portuaria y sus cinco millones de habitantes.

Los pronósticos son escalofriantes, un estudio realizado en 2018 augura que setecientos treinta y cuatro kilómetros cuadrados del delta del Nilo podrían anegarse en 2050.