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¿Por qué AMLO critica a los ricos en público y los recibe en privado?

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El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, en una foto de archivo
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, en una foto de archivo   -   Derechos de autor  AP Photo/Anthony Vazquez   -   Anthony Vazquez
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"Yo solamente tengo un amo y es el pueblo de México. Ese es mi angel de la guarda y mi amo". Lo dijo hace unos días el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, cuando un periodista le preguntó si el cambio de tono al referirse a los empresarios era el resultado de la presión de los jefes corporativos.

"Divinas palabras", en cualquier caso, que siguen encandilando a México un año después de que AMLO asumiera la presidencia del país prometiendo luchar contra la pobreza, la violencia y la corrupción. Y aunque el primer mandatario de izquierda en más de tres décadas no ha obtenido los resultados esperados, sigue disfrutando de altos índices de una popularidad que alimenta con continuas ruedas de prensa y un bombardeo sistemático en las redes sociales.

Pero sus reproches públicos, casi diarios, a empresarios y políticos (a los que acusa de ser fuente de muchos de los males que sufre el país) esconden una relación que en privado ha mejorado con el paso del tiempo. A fuerza de reunirse con frecuencia con líderes empresariales, AMLO ha tomado conciencia de que sin su cooperación, con una economía estancada, no podrá cumplir sus promesas de crear empleo y reducir la pobreza:

"Es muy buena la relación con los empresarios, de primera, con los empresarios en general y con la representación empresarial", confesaba recientemente el mandatario.

Una representación de la patronal mexicana que recae sobre Carlos Salazar, cuya intervención fue clave el pasado mes de mayo para calmar a Donald Trump y rebajar la tensión comercial con Estados Unidos. Meses más tarde, convenció a AMLO para que no cumpliera su amenaza de romper varios contratos gubernamentales otorgados a empresas privadas para contruir gasoductos:

"Es correcto que nosotros usamos todas las herramientas de convencimiento, porque estamos convencidos de varias cosas: un país no se mueve si no tiene energía y nosotros tenemos una ventaja increíble, podemos dar acceso a la energía más barata que hoy se genera en el mundo", explica Salazar.

Dicen que Salazar y otros empresarios hicieron cambiar de opinón al mandatario con un mapa de México, mostrándole cómo podían llevar energía barata a las regiones más pobres del país. Lejos quedan, pues, los tiempos en los que AMLO deshacía de un plumazo, casi sin atender a razones, contratos multimillonarios que sospechaba corruptos, como el de la construcción del aeropuerto de México por parte de Carlos Slim.