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Cómo la agricultura irresponsable ha envenenado los recursos hídricos de España

Arrozales en Sueca, Valencia.
Arrozales en Sueca, Valencia.   -  
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Sofía Sánchez Manzanaro
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Casi la mitad de las reservas de agua subterránea en España están contaminadas, según el Ministerio para laTransición Ecológica. También conocidas como acuíferos, las reservas contaminadas son un problema acuciante que afecta al abastecimiento de agua potable de los pueblos y ciudades.

Los acuíferos son esenciales para el abastecimiento de agua de las poblaciones locales en España. Son reservas naturales que alimentan ríos y recogen agua de lluvia que puede ser utilizada en tiempos de escasez.

Los contaminantes emitidos por la agricultura y la ganadería a gran escala, junto con la sobreexplotación de las aguas subterráneas para actividades económicas, son la principal causa del mal estado de los acuíferos españoles. Según el Ministerio para la Transición Ecológica, sólo el 41% de las acciones primarias previstas en los planes hidrológicos 2016-2021 se han llevado a cabo.

Contaminación por nitratos

Los nitratos, un fertilizante mineral ampliamente utilizado en la agricultura, son el principal contaminante de las aguas subterráneas. Debido a su alta capacidad soluble, se filtra fácilmente en el agua subterránea.

El año pasado, la Comisión Europea impuso sanciones a España por superar el nivel máximo permitido de nitratos.

La región de Valencia, en la costa mediterránea de España, está afectada por este problema. Según el jefe de departamento valenciano del Instituto Geológico y Minero Bruno Ballesteros, la contaminación por nitratos es el mayor reto para preservar los recursos hídricos subterráneos valencianos. Un total de 453 testamentos de agua potable están afectados por nitratos y otros productos químicos en la zona.

"Es un proceso que ha estado en marcha durante mucho tiempo y que ha contaminado grandes cantidades de agua subterránea", explicó. Estos contaminantes continúan esparciéndose una vez que dejan de verterse, por lo que le resulta muy difícil revertir el proceso.

La Generalitat Valenciana creó una comisión que analizó la contaminación del agua en la zona durante tres años y trató de ofrecer soluciones. Los resultados, presentados en 2018, muestran que unas 216.000 personas -el 4,31% de la población de la Comunitat Valenciana- viven en zonas donde el nivel de nitratos presentes en el agua para uso doméstico supera las normas recomendadas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que los nitratos en el agua potable no deben superar los 50 miligramos por litro para evitar efectos tóxicos a corto plazo. Sin embargo, datos del Instituto Geológico y Minero muestran que algunas zonas de Valencia alcanzan los 500 miligramos por litro.

Loic Verstrepen Sande
Naranjas en Betera, Valencia, España.Loic Verstrepen Sande

La contaminación por nitratos en el agua se detectó por primera vez en Valencia en los años ochenta. Las plantas de tratamiento de agua, las nuevas instalaciones y la explotación de las aguas superficiales han reducido el número de habitantes expuestos a esta contaminación: del 18,14 % de la población de la región en 1990 al 4,31 % en 2019.

Pero como advierte Graciela Ferrer, experta en aguas subterráneas, estas mejoras también han incrementado el coste del abastecimiento de agua para los ciudadanos.

Las organizaciones sociales y medioambientales afirman que el problema, lejos de resolverse, no ha hecho más que empeorar. "Las zonas afectadas por las aguas contaminadas se están ampliando", explicó a Euronews el activista Paco Sanz. Vive en la comarca de La Ribera, una de las zonas más afectadas por la contaminación por nitratos.

Según Sanz, las autoridades no abordan el origen del problema y sólo ofrecen alternativas dudosas. "En estas zonas, el agua potable limpia que proviene de las plantas de tratamiento se mezcla con el agua contaminada de las aldeas, de modo que el nivel de nitratos no excede los 50 miligramos por litro", dijo.

Sofía Sánchez Manzanaro
Arrozales en Sueca, Valencia, España.Sofía Sánchez Manzanaro

La Directiva Marco del Agua de la Unión Europea establece que el agua potable debe ser "de la mejor calidad posible". Sanz afirmó que esto ha sido ignorado por las autoridades valencianas.

El informe encargado por el Parlamento valenciano no analizaba el impacto en la salud humana del agua potable contaminada por nitratos, sino que animaba a realizar estudios futuros al respecto.

"Es difícil porque la gente, después de tantos años viviendo con este problema, simplemente ha dejado de beber del grifo para comprar agua embotellada", explicó.

Un sistema agrícola irresponsable

La principal fuente de contaminación del agua son los fertilizantes agrícolas. "Los granjeros piensan que cuanto más fertilizante usen, mejor será la cosecha. Además, las industrias que lo producen tienen interés en aumentar su uso", explica Ballesteros.

Sin embargo, proyectos financiados por la UE, como FERTINNOWA, están trabajando junto con los agricultores para avanzar hacia prácticas agrícolas más sostenibles que sustituyan los fertilizantes químicos contaminantes por fertilizantes orgánicos.

"No sólo los agricultores, sino también algunos técnicos y distribuidores desconocen el impacto que tienen los fertilizantes. Es una preocupación grave porque crecen en zonas vulnerables", explicó Dolors Roca, experta en agrosistemas del Instituto Valenciano de Investigación Agraria (IVIA).

Roca advierte que hay prácticas evitables, como añadir fertilizantes minerales directamente al agua de riego que se distribuye entre los agricultores. El experto considera que este problema podría resolverse si la agricultura se orientara hacia un mercado de productos orgánicos.

Pero el hecho de que los agricultores sean cada vez más ancianos y los hábitos tradicionales "hacen que sea una tarea complicada", dijo.

Sanz también pide que los códigos de buenas prácticas y los planes de acción de aplicación sean objeto de un mayor seguimiento y evaluación por parte de la administración regional. Aunque existen desde hace años, dijo que no están teniendo un seguimiento.

Un problema agravado por la sobreexplotación

"Los acuíferos son un recurso crucial para las regiones áridas como Valencia y las afectadas por el cambio climático porque proporcionan agua en tiempos de escasez", explica Ballesteros. Según él, son una forma natural y eficiente de almacenar agua, ya que las aguas superficiales están expuestas a la evaporación o a la sequía.

La sobreextracción de agua de los acuíferos les impide recuperar naturalmente sus niveles normales de agua. En las zonas costeras, también interrumpe el equilibrio entre el agua dulce y la salada, lo que la hace no potable.

Ferrer explica que el problema de la sobreexplotación está ligado a la Política Agrícola Común de la UE, a la que se unió España en 1966. "Las subvenciones de la PAC estaban vinculadas a la producción. Fueron un incentivo para regar una gran extensión de tierra, lo que llevó a la sobreexplotación de los acuíferos", explicó Ferrer.

Esta situación originó un problema que persiste hoy en día. No había control sobre la explotación de los acuíferos y los productores extraían agua sin realizar mediciones.

Ahora que se está negociando la nueva PAC, Ferrer dijo que "debe alinearse con los objetivos de la Directiva Marco del Agua". "Es una de las herramientas clave para lograr una agricultura sostenible y enfrentar el desafío del cambio climático", insiste.

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