Última hora
This content is not available in your region

¿Quiénes son los mercenarios rusos del Grupo Wagner que luchan en Libia contra Haftar?

¿Quiénes son los mercenarios rusos del Grupo Wagner que luchan en Libia contra Haftar?
Derechos de autor  AP Photo/Ivan Sekretarev, File
Tamaño de texto Aa Aa

El Gobierno libio del Acuerdo Nacional (GNA) ha denunciado la presencia en el frente de unos 800 mercenarios rusos del Grupo Wagner, una organización paramilitar asociada a un oligarca cercano al presidente ruso Vladímir Putin que parece salido de una novela de suspense.

Legalmente no existen en Rusia, pero en realidad son soldados contratados que luchan junto al general Khalifa Haftar, el hombre que, con el apoyo de los Emiratos Árabes Unidos y Egipto, está sitiando Trípoli.

Moscú ha negado repetidamente cualquier implicación directa en el conflicto, pero estos mercenarios "operan bajo el control de los servicios de seguridad y militares rusos, y sin una señal del Kremlin, no se mueven", señala a Euronews Pavel Felgenhauer, analista y editor del periódico ruso Novaya Gazeta.

Pero, ¿qué es exactamente el Grupo Wagner?

Hasta 600 de sus "empleados" participaron, en febrero de 2018, en la "primera batalla directa entre las tropas de Washington y Moscú desde la guerra de Vietnam", según Foreign Policy. Esto ocurrió durante el asedio de Deir Ezzor, una catástrofe militar en la que murieron o fueron heridos unos 300 mercenarios en los ataques aéreos estadounidenses.

La acción militar en Siria, que supuso un duro golpe para la fortuna de la compañía de adquisiciones militares, habría sido ordenada, sin la aprobación de Moscú, por el empresario Yevgeny Prigozhin, un hombre de negocios con estrechos vínculos con el Kremlin.

El oligarca considerado jefe del Grupo Wagner en varias ocasiones en el pasado se ha negado a hacer comentarios sobre el asunto y sigue repitiendo que no tiene ningún vínculo.

AP, FileAlexei Druzhinin
Yevgeny Prigozhin con Vladimir Putin en una foto de 2010AP, FileAlexei DruzhininAlexei Druzhinin

El Grupo Wagner, que vio la luz con el conflicto de Donbass, ha enviado mercenarios a todas las latitudes, desde Madagascar hasta Venezuela. Pueden ganar 150.000 rublos (más de 2.000 euros) al mes, cifra que puede duplicarse en caso de un compromiso trimestral. Un comandante también puede ganar el triple. En caso de muerte, una familia recibe menos de 50.000 euros, pero eso para la provincia rusa es mucho dinero.

"Participan activamente en las batallas"

"En Rusia, hay un gran grupo de personas dispuestas a luchar. Básicamente, los veteranos de Donbass, donde hoy en día no se lucha mucho y no se les paga bien", añade Felgenhauer. "Los trabajadores contratados rusos de Wagner no son como los estadounidenses, que no luchan sino que se limitan a tareas de protección. Participan activamente en las batallas. Se usan como unidades de asalto de élite. En Siria, han tenido un éxito notable, especialmente cuando los combatientes locales se negaron a avanzar. Lo hicieron: están bien motivados, acostumbrados a luchar y a sufrir pérdidas".

A Rusia le convendría tenerlos en el frente en Libia y no en casa: "Son personas con experiencia en la lucha directa, no saben cómo organizarse en un contexto de vida pacífica y pueden representar una amenaza política".

Aunque, según Foreign Policy, el grupo cayó en desgracia tras la ofensiva siria, en los últimos tiempos ha intentado reciclarse en África en la formación de milicias locales y con contratos de seguridad privada (para minas, por ejemplo). Tres periodistas rusos que investigaban la presencia de Wagner en la República Centroafricana fueron asesinados en el verano de 2018. Otros fueron amenazados. Se cree que detrás de la formación del personal de Wagner está el servicio secreto GRU, o Directorio Principal del Alto Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa.

Prigozhin: el "chef de Putin", acusado de dirigir una fábrica de trolls

Las actividades de su "líder", Yevgeny Prigozhin, van mucho más allá del empleo de mercenarios al servicio de la razón de Estado, y cubren todo el espectro de esa guerra híbrida global que va desde la primera línea hasta la manipulación en Internet, escribe el Foreign Policy Research Institute.

Prigozhin, bajo las sanciones del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, fue acusado por el asesor especial de Estados Unidos Robert Mueller por su gestión de la Agencia de Investigación de Internet, una fábrica de trolls utilizada para campañas de desinformación y que estaría detrás de la injerencia rusa en las elecciones presidenciales en Estados Unidos de 2016.

Entre sus varias ocupaciones, Prigozhin posee Concord Management y Concord Catering, que controlan un grupo de restaurantes. Sus compañías a menudo organizan eventos oficiales que le valieron a Prigozhin la reputación de "chef de Putin".

En el currículum de Prigozhin, originario de San Petesburgo como Putin, figura sus inicios como vendedor de hotdogs, inversiones en una cadena de supermercados y restaurantes de lujo.

En Libia, el negocio del Grupo Wagner se remonta al menos a noviembre de 2018.

La actividad de los mercenarios es ilegal en Rusia

En Siria, Putin quería una participación militar diferente a la de los sangrientos e impopulares enfrentamientos en Afganistán y Chechenia: el despliegue secreto de contratistas privados en el país ayudó a mantener bajo el número de víctimas mortales oficiales rusas, para que el presidente pudiera dirigirse hacia la reelección, escribe Global Security.

Como indica el periódico italiano Il Fatto Quotidiano, la Convención de las Naciones Unidas contra el reclutamiento, la utilización, la financiación y el entrenamiento de mercenarios de 1989 considera su despliegue "una violación del derecho internacional". Sin embargo, ningún derecho internacional prohíbe el uso de empresas privadas con fines militares y de seguridad, como guardias armados, escolta de convoyes, mantenimiento de armas, detención de prisioneros y adiestramiento de ejércitos.

El ejecutivo libia de Fayez al Sarraj, reconocido por la ONU, está recopilando una lista de nombres de mercenarios para presentarla al gobierno ruso, dijo Khaled al-Meshri, jefe del Consejo Supremo de Estado.

David Schenker, secretario adjunto para Asuntos del Cercano Oriente, anunció que Estados Unidos está trabajando con socios europeos para imponer sanciones al contratista ruso, citando "el espectro de los asesinatos a gran escala de civiles" del Grupo Wagner.