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Polonia. La caída del Telón de Acero

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Polonia. La caída del Telón de Acero
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Este es el momento que los polacos han estado esperando desde el final de la II Guerra Mundial.

Muchos dicen que la caída del comunismo no habría sido posible sin el Papa Juan Pablo II.

Los polacos no lo dudan, las palabras "Que Tu Espíritu descienda y renueve la faz de la tierra, esta tierra" pronunciadas en Varsovia por el Pontífice fueron proféticas y, hundieron el sistema impuesto por los rusos.

Millones de polacos se unieron al Movimiento Solidaridad) que llevó a la caída del comunismo Europa.

"Juan Pablo II y Ronald Reagan" afirma Jacek Smagowicz, activista de la oposición democrática polaca. "Hay que tener en cuenta que ambos sufrieron un intento de asesinato.... Eran líderes y a su alrededor de ellos había todo un universo de notables anti comunistas".

Entre ellos estaba el joven Ryszard Majdzik, que utilizó irónicamente el término soviético Proletariado Rojo para atacar. Todavía recuerda las palabras de su padre, que también luchó por una Polonia libre y que le dijo "hijo, recuerda, la lucha siempre comienza con el individuo. Si se le muestra el camino adecuado, la nación polaca lo seguirá y lucharemos por su indepencia. El sistema comunista debe caer".

Muchos admiten que a principios de los 80 no creían que pudieran ser testigos de la caída del comunismo.

El sacerdote Tadeusz Isakowicz-Zaleski, capellán de Solidaridad de Nowa Huta afirma que "no esperaba que la Unión Soviética se desintegrara. Con lo que podíamos soñar era con ganar en autonomía, tal y como sucedía con Yugoslavia, donde había algunos sustitutos de la libertad".

La ley marcial introducida por los comunistas y la consiguiente represión de cualquier oposición incrementó la resistencia al comunismo dentro de la sociedad polaca.

Adam Kalita, historiador del Instituto del Recuerdo Nacional recuerda que "cuando este sistema empezó a desmoronarse económicamente y los rusos, a pesar de que podrían haberlo hecho, no invadieron Polonia de nuevo, pensé que tal vez sería posible recuperar la libertad, aunque no tan pronto, no en 1989".

Como resultado de los acuerdos entre comunistas y parte de la oposición, las primeras elecciones parcialmente libres se celebraron en 1989. Se formó entonces el gobierno de Mazowiecki en el que políticos enemigos se sentaron juntos.

"Mi deseo es que todo el mundo entienda que Polonia es una tarea común y que necesitamos cuidarla, no luchar hasta la muerte, tal y como parece que sucede ahora" afirma Boguslaw Sonik, activista de la oposición democrática polaca.

Para algunos antiguos activistas de Solidaridad, el acuerdo con los comunistas de 1989 sin castigarlos por sus crímenes fue una traición, para otros un éxito histórico que no podría lograrse sin compromiso.

Treinta años después de la caída del comunismo, Polonia está constantemente dividida. La paradoja de la historia es que hay partidarios a ambos lados de la disputa política que juntos, hace años, desmantelaron el comunismo en Europa.