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El partido de ultraderecha español Vox se querella contra Twitter por el bloqueo de su cuenta

Imagen de archivo. Santiago Abascal, líder de Vox, tras el logotipo del partido
Imagen de archivo. Santiago Abascal, líder de Vox, tras el logotipo del partido   -   Derechos de autor  Associated Press   -   Bernat Armangue
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El partido de ultraderecha español Vox lleva a Twitter ante los tribunales por "violar sus derechos fundamentales" y "un delito de injurias", en el marco del pulso que mantienen las dos organizaciones por la suspensión de la cuenta oficial de Vox hace 20 días.

Vox publicaba un comunicado esta mañana precisando que la denuncia ya ha sido presentada ante los juzgados de instrucción y pide al tribunal que obligue a Twitter a restablecer la cuenta como medida cautelar. Consideran que se trata de una decisión "arbitraria" que "daña la imagen del partido y su derecho al honor" al no estar bien fundamentada.

"La actitud de Twitter está vulnerando derechos fundamentales como la libertad de expresión, el derecho de participación política, la libertad ideológica y el principio de pluralismo e igualdad política. Todos ellos recogidos en la Constitución Española."

Vox argumenta que el tuit que provocó la polémica, en el que la cuenta oficial del partido acusaba al Partido Socialista de "promover la pederastia con dinero público", no violaba la legislación de incitación al odio ni siquiera en Alemania, el país con la legislación más restrictiva como -aseguran- la propia red social reconoció.

Algunos abogados como el gabinete especializado en delitos informáticos Bufet Almeida consideran que la querella no tiene ninguna posibilidad de prosperar.

En un hilo de Twitter, el gabinete explica que el delito de injurias no puede ser cometido por personas jurídicas y que la denuncia por violación de derechos fundamentales no está fundamentada en el código penal.

Por otra parte, a pesar de la suspensión de la cuenta oficial los dirigentes políticos de Vox conservan sus cuentas personales desde las que llevan a cabo una agresiva campaña de comunicación contra Twitter sobre este conflicto.