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Gyrock, la guitarra francesa que ha conquistado el mundo

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Gyrock, la guitarra francesa que ha conquistado el mundo
Derechos de autor  Wild Customs
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Es una pequeña empresa en el centro de Francia, pero hace tan bien su trabajo que se habla de ella en todo el mundo de la música.

Ubicada en la región de Auvergne, la marca Wild Customs fabrica a mano unas guitarras que se han hecho mundialmente famosas, pero eso no le ha hecho dormirse en los laureles. La marca francesa acaba de desarrollar un nuevo sistema que aumenta considerablemente la tesitura de las notas. Los guitarristas de ZZ Top, Guns N'Roses o U2 ya las han probado.

"Hace seis meses, creamos un nuevo sistema de pastillas llamado Gyrock Pickup System", nos cuenta el director de Wild Customs, Blaise Rodier. "Con él podemos recoger diferentes colores de sonido en la misma guitarra. Tuvimos la suerte de que lo probara Richard Fortus, de Guns N'Roses, que nos dio su opinión sobre el instrumento y nos permitió hacer una presentación en vídeo del mismo. Quedó encantado, le encantó el concepto".

El secreto de Gyrock no es otro que varios pickups incorporados que permiten pasar de los sonidos del jazz a los del soul o el rock con un único y pequeño giro. El futuro de las guitarras.

"Básicamente, puedes obtener 48 tonos diferentes en la guitarra, a tu alcance, en cualquier momento", explica el propio Fortus. "Y puedes cambiar las pastillas en medio de una canción".

"Se trata de una guitarra que tiene un sonido de muy alta calidad, con un tono, una calidad de ejecución y una comodidad en la misma que están cerca de la perfección", nos explica Georges Defretiere, técnico de Wild Customs. "Así que ahora no es necesario pasar de una guitarra a otra para obtener cosas diferentes, sino que puedes ir de un estilo a otro, de un tono a otro, con el mismo instrumento".

Una Gyrock requiere unas 30 horas de trabajo. Wild Customs fabrica un centenar de ellas al año, a un precio medio de 3.000 euros. El resultado, eso sí, no tiene precio.